PAMI – medicamentos: lo peor está por venir

PAMI – medicamentos: lo peor está por venir

Con la escalada de precios y caída del poder adquisitivo de los salarios y de las jubilaciones, ya se prevé que los perjudicados serán los jubilados y las farmacias que no tengan respaldo financiero.

Para la industria farmacéutica las perspectivas son cada vez más inciertas. No hay expectativas del venturoso “segundo semestre”. Tampoco que lo peor ya pasó. En el actual contexto se admite con pesadumbre que se trata de otro año perdido.

“Las perspectivas son inciertas y cuestiones que creíamos superadas con el cambio de gobierno vuelven a surgir como dificultades”, admitieron voceros de la industria.

Mientras transcurría el diálogo en una oficina céntrica, en la City el dólar trepaba casi a 29 pesos y se hacían astillas las estimaciones de una moneda estable con una inflación controlada con que fue calculado -hace tan poco y parece tan lejos- el nuevo convenio PAMI.

Los voceros admitieron que este año esperan una caída de las ventas, tal como explicó Pharmabaires a comienzos de junio, en virtud de información propia y de la consultora Ecolatina.

Esa caída es por retracción del “propio mercado en general y por el volumen más acotado que compra PAMI, en particular”, explicaron.

La retracción en las ventas al PAMI explica entre uno y dos puntos de la caída de la demanda de medicamentos que ya fue del 6 por ciento hasta junio y que para Ecolatina en el acumulado del año oscilará en el 0,8 por ciento interanual, comparado con 2017 que ya fue un año muy malo con una retracción del 26 por ciento, estimó la consultora.

Así como se vende menos en unidades, “el mercado farmacéutico está cada vez más presionado entre los costos dolarizados y los aumentos salariales”, aseguraron.

La presión es más asfixiante para los pequeños y medianos laboratorios que venden al mercado interno y fueron y son “Pami dependientes”.

A los grandes laboratorios “les queda el recurso de la exportación y su acomodamiento en el mercado regional, pero también los golpea la pérdida de rentabilidad”, aseguraron los voceros.

Tampoco es un escenario adverso solo para la industria farmacéutica “muchos sectores industriales están en una situación similar por lo tanto hay que remar juntos y buscar juntos alternativas para salir de esta crisis”, resaltaron.

También para los farmacéuticos la situación aparece como compleja y con una coincidente pérdida de rentabilidad.

Para las farmacias lo peor está por venir. Aceptamos el nuevo esquema de financiación que ofreció PAMI, pero ahora afrontamos una diferencia cada vez mayor entre el precio real que aumenta al ritmo inflacionario y el Precio PAMI. Ya se está hablando del precio blue”, señalaron dirigentes farmacéuticos porteños.

También coincidieron que “se nota que ha caído el volumen de ventas y las recetas por PAMI son muchas menos que en otros inviernos”.

¿Los jubilados ya no compran medicamentos o los argentinos se enferman menos?.  Las respuestas no son coincidentes, aunque hay una certeza: si se puede, se evita pasar por el mostrador de la farmacia.

“Lo más peligroso es que las cadenas de farmacias ingresen como prestadoras plenas y les concedan las mismas bonificaciones que a las farmacias de barrio, porque esas cadenas pueden financiar los atrasos del PAMI pero nosotros no y cuando compramos al precio de mercado no sabemos si vamos a vender ese medicamento a un jubilado y si vamos a cobrar tres meses después.  Mientras tanto nos hacemos cargo de la diferencia”, explicaron

Para laboratorios y farmacéuticos, pese a sus diferencias, hay una coincidencia: este será otro año perdido.

Fuente : PharmaBaires


El convenio PAMI-medicamentos se cae: los números no cierran

Los recientes cambios en el convenio de provisión de medicamentos a los jubilados, por imposiciones del gobierno a través del PAMI, lo complicaron. Se obligó a las farmacias a trabajar con dos precios distintos (un PVP libre y otro PVP irreal para PAMI), pero la reciente devaluación y aumento de precios complica su futuro.

Las cámaras farmacéuticas analizan como salir de la encrucijada de los Precios Pami (o precios máximos) acordados antes de la estampida del dólar que no cesa, con el incremento del costo de las importaciones y la paritaria con ATSA que se avecina. El panorama es “desesperante”, agregaron los farmacéuticos.

Los medicamentos y las bananas serán los productos de consumo que más aumentarán con el nuevo precio del dólar, precisó un informe de La Nación.

Ese aumento coloca a la industria farmacéutica ante un nuevo escenario que no estaba previsto cuando firmaron el nuevo convenio PAMI con precios congelados, que se retrotrajeron, y actualizaciones por debajo de la inflación anual.

Un gran éxito para Sergio Cassinotti, el titular del PAMI, pero para la industria si aquello que firmaron era un modelo borrascoso y con incógnitas, ahora comienza a tomar las dimensiones de un Titanic.

“Este convenio no va más, se fue todo a la m…..”, señalaron sin eufemismos directivos de la industria farmacéutica nacional.

Así el Convenio PAMI no va…no se puede cumplir”, reforzaron los directivos de las dos cámaras de los laboratorios nacionales que en los últimos días, por separado, analizaron la crisis que se les avecina.

La sustentabilidad del convenio siempre estuvo en duda. Lo que no estaba previsto es que comenzara a naufragar a la quinta semana de vigencia, a causa del dólar trepidante.

Como primera medida, las cámaras nacionales acordaron pedir una urgente reunión con el PAMI para exigir un cronograma de pagos previsible y “que se cumpla” de la deuda de 3.200 millones de pesos. Ya hubo algunos incumplimientos y atrasos que habían prometido desterrar con el nuevo convenio.

El segundo tema, crucial, es como cumplir con los Precios Pami y el impacto sobre el precio de los medicamentos de venta directa al público, con la escalada continúa del dólar.

“El 95 por ciento de los incipientes son importados. El 100 por ciento de los colorantes también. Por el monopolio de la Ley de Patentes los medicamentos alto costo son importados desde casa matrices o desde Brasil,  por el titular de la patente, por ejemplo oncológicos y para la diabetes y la hepatitis”, resumieron.

Además hay otro factor: el costo de la materia prima procedente de China se ha incrementado del 100 al 250 por ciento desde comienzos de año,  debido a que han emprendido un proceso de adecuación ambiental de sus plantas fabriles al Tratado de París. Y el impacto de China también repercute en el mercado de India. Entre ambos países son los principales proveedores del mercado argentino.

Se han advertido incrementos que superan el 5 por ciento en el precio de los medicamentos a partir de la escalada del dólar, en pocas semanas. Y es el comienzo.

La situación de las farmacias es desesperante. Aceptamos el Acuerdo PAMI como el mal menor, pero hay farmacias de los barrios periféricos como Barracas, Liniers y la Boca que están cerrando”, señalaron directivos del colegio de Farmacéuticos de Capital Federal.

“Pami fue siempre la obra social universal que servía para sostener al farmacéutico independiente, pero ahora el convenio no es holgado como para ayudar a la sustentabilidad. Crecieron los gastos fijos y hay más restricciones para vender a los jubilados”, señalaron los farmacéuticos porteños.

Estos voceros aseguraron que “el dueño de una farmacia de barrio, lejos del centro, gana lo mismo que un farmacéutico en relación de dependencia y entonces termina por cerrar y no se abren farmacias nuevas en este contexto adverso”.

Los farmacéuticos también aseguraron que “la industria se había comprometido a no aumentar el precio de venta al público más del 20 por ciento de los Precios Pami, pero esa promesa ahora es evidente que es imposible de cumplir y la ecuación para el farmacéutico será negativa porque terminaremos financiando la diferencia entre los precios de venta al público y el Precio Pami”.

Desde la industria admiten que hubo una promesa no escrita pero no de fijar un techo del 20 por ciento para la “grieta” de precios entre PAMI y el resto, sino que “nos íbamos a hacer cargo del 5 por ciento de la diferencia”.

Al mismo tiempo, desde la industria reconocieron que la situación de las farmacias “es desesperante y nos tenemos que sentar de nuevo a evaluar alternativas”.

Los farmacéuticos insistieron que resulta imposible funcionar “cuando las droguerías te cortan al minuto si no pagas y  para afrontar los descubiertos en el banco te están pidiendo del 70 al 80 por ciento anual”.

En algo, las farmacias de barrio parecen hermanadas con Farmacity pues según La Política OnLine durante la corrida bancaria la cadena debió acudir al Banco Galicia y le pidieron 60 por ciento de interés por un adelanto.

Mario Quintana, el ex CEO de la cadena y vicejefe de Gabinete, reaccionó al grito de “usureros” cuando se enteró del episodio.

Fuente: Pharmabaires


El FMI, el PAMI, el precio de los medicamentos y lo que se viene

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El ex Ministro de Salud Ginés, el actual ministro Rubinstein y economistas afines al gobierno participaron en un encuentro donde se cruzaron discursos y se evidenció la “grieta” conceptual acerca de la cobertura universal de salud.

El ministro de Salud, Adolfo Rubinstein, y el ex titular del área,
Ginés González Garcia, debatieron sobre el acuerdo con el FMI, el convenio PAMI, la compra centralizada de medicamentos, y la fragmentación del sistema de salud de Argentina, durante el Foro de la Salud y la Cuestión Social, organizado por la Fundación Femeba.

El ministro Rubinstein informó durante su exposición que en la nueva Agencia Nacional Evaluadora de Tecnologías Sanitarias “estará estrictamente prohibida la participación de todo aquel que haya trabajado en la industria farmacéutica en los últimos tres años”.

“La industria no participará en ninguna mesa de decisión, aunque en otras etapas podrían ser llamada para consultas”, comentó ante el público reunido en el auditorio Femeba, donde desde la primera fila compartía un tercer ministro de Salud, Aldo Neri.

El ministro actual destacó que “hemos emprendido una política de medicamentos muy fuerte con las compras centralizadas del sector público que en Factor VIII nos permitió un ahorro del 80 por ciento”.

“Ahora comenzamos (compras centralizadas y licitaciones) con biológicos y oncológicos”, anunció coincidente con la licitación lanzada en la última semana por el Ministerio de Salud.

Rubinstein aseguró que algunos cambios demandan tiempo de negociaciones porque “enfrentamos fuertísimos grupos de intereses” en la compra de medicamentos y en la conformación de nueva agencia evaluadora de tecnologías sanitarias y medicamentos.

Gines González García a su vez afirmó que “hay una estampida de precios de los medicamentos que necesita una política de medicamentos porque está impactando muy fuerte en el gasto de bolsillo”.

“En el gasto en salud el más importante es el gasto en medicamentos, incluido en el gasto de bolsillo”, afirmó el ex ministro de Salud (2002-2007).

“(Los ministros) que me sucedieron le dieron mal trato a los genéricos”, aseguró y lamentó que se abandonara el programa REMEDIAR de distribución gratuita de medicamentos.

“Le escribí dos cartas al presidente (Mauricio Macri) sobre el programa Remediar y salud reproductiva”, de las que no obtuvo respuesta. González García aclaró que era la primera vez que mencionaba sendas cartas.

El ex ministro aseguró que la nueva política de PAMI para la adquisición de medicamentos “es muy buena pero no alcanza” y comparó que IOMA “consiguió mejores precios, porque tiene precios de referencia”.

González García se quejó que “el gobierno redujo los presupuestos de salud todos los años y ahora acude al FMI que pondrá los límites que siempre quiso”.

El panel se completó con el economista Oscar Cetrángolo y los tres expositores coincidieron que el sistema de salud de Argentina “está segmentado y con poca interacción y “a su vez fragmentado hacia el interior”, precisó Rubinstein.

“Hay una cobertura universal nominal, pero se necesita una efectiva con estándares de calidad y cobertura financiera y esto no está asegurado para todos”, afirmó el actual ministro.

En ese sentido se instaló un debate con el público sobre la disparidad entre “provincias más pobres y más ricas como Formosa y Córdoba” o entre la Ciudad de Buenos Aires con un presupuesto de salud anual de 140 millones de pesos y La Matanza, el populoso distrito del conurbano con un presupuesto sanitario de 4 mil millones.

“Adolfo (Rubinstein) se encontró con un camino mal transitado y muy roto”, afirmó González García deslindando la responsabilidad del actual funcionario de las críticas que suele descargar sobre las políticas de salud del macrismo y con eje en la gestión del ex ministro Jorge Lemus.

“Hubo un retroceso importante en los primeros años de este gobierno”, insistió González García y mencionó el desmantelamiento del programa “Médicos comunitarios”.

Rubinstein rescató la primera etapa de ese programa del que fue partícipe pero aseguró que se había degradado en los últimos años al ser bastardeado con el “clientelismo político”.

Cetrángolo, Profesor Titular de Finanzas Públicas de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA e investigador del Instituto Interdisciplinario de Economía Política, desató la polémica cuando afirmó que “despilfarramos 20 puntos del PBI entre 2004 y 2015 en un sistema de salud de porquería y en un sistema educativo que no sirve para nada”.

Después y ante la reacción de algunos participantes, se desdijo del calificativo de porquería, ratificó su opinión sobre el despilfarro y lamentó que “que un economista de derecha (en referencia personal) haga los reclamos de equidad”.

Cetrángolo comparó que pocos países lograron la cobertura universal de salud, mencionando a Uruguay como “el ejemplo más potable”, Costa Rica “hace mucho tiempo” y Chile, aunque “muy fragmentado, pero lo hicieron bien”.

“Argentina es el único país que va al revés del resto porque gasta 10 puntos del PBI en un sistema mal regulado y sin mejoras”, completó.

Fuente: PharmaBaires


Pami y la industria mejoraron las bonificaciones, y COFA aceptó el nuevo convenio

Category : Farmacia , Salud

Las farmacias seguirán atendiendo a los jubilados en el marco del convenio PAMI, pero monitoreando el cumplimiento del acuerdo para asegurar la sustentabilidad de las farmacias.

El PAMI hizo llegar a la Confederación  Farmacéutica Argentina (COFA)  una nueva escala de bonificaciones para las farmacias, que fue aceptada por los colegios profesionales adheridos a la entidad, por unanimidad.

De acuerdo al nuevo esquema, las bonificaciones promedio a nivel nacional serán de 11,60 puntos (antes eran 13,60 promedio) y para las insulinas de 13 puntos.

Para las farmacias pequeñas y medianas incluidas en el “calce financiero” (un mecanismo de pago anticipado para cubrir el costo de los medicamentos a la farmacia) la bonificación desciende dos puntos, respecto a lo que venían aportando, dependiendo de la ubicación en las distintas provincias o regiones del país.

Por ejemplo, en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano, la bonificación asumida por las farmacias será de entre 14 y 15 puntos, cuando antes llegaban al 16% e incluso a más del 17%. Otras regiones del interior del país que debían aportar el 10%, ahora aportarán el 8%.

La rebaja fue posible porque el PAMI, al finalizar la negociación, cedió 0,50 puntos y la industria otro porcentaje similar. Sin embargo, la industria solo aceptó ceder esos 0,50 puntos para las farmacias pequeñas y medianas, y no para las farmacias que sean propiedad de grupos económicos.

Las negociaciones duraron meses. Se había partido en febrero de una propuesta donde el 70% de las farmacias subían su bonificación, una bonificación plana del 15% (que se proponía para todas las farmacias igual, sean pequeñas o de cadenas) precios máximos ponderados y una baja de precios para el PAMI de un 30% retroactiva a diciembre.

Durante la negociación se fueron acordando mejores términos para las farmacias: se acordó la baja del 2% de bonificación para todas las farmacias que se encuentran en el calce financiero y 1,5% de reducción para aquellas que están fuera del calce. Esto es para todos los medicamentos y todos los segmentos .

Por otro lado la compensación de la diferencia de costo  (PVP público – PVP PAMI), producto de trabajar con precios desdoblados, será total para las farmacias y se emitirá a las 72hs. del cierre de cada quincena. Se emitirá con una nota de crédito en forma detallada y transparente, para que la farmacia pueda controlar la compensación entre PVP público – PVP PAMI . 

También, cada región mantendrá su bonificación diferencial, de acuerdo a la zona geográfica, con la baja de puntos que corresponda en cada caso.

Si bien los farmacéuticos no se mostraron conformes con el modo de trabajo con dos precios, esas condiciones fueron acordadas entre PAMI y la industria, y se espera que a futuro se reconsidere, ya que es motivo de imprevisibilidad en el convenio, tendiendo que abonar las farmacias dicha diferencia a las droguerias en sus resúmenes de pago de cuenta corriente, aunque luego se les reintegre.

La decisión fue respaldada por unanimidad por los colegios de la Red COFA, cuyos directivos subrayaron que “termina una intensa lucha y comienza la siguiente, para que se cumplan los plazos de pago de las prestaciones …, aquí no hay respiro ni tregua.”


Cassinotti (PAMI) muy duro: dice que la industria farmacéutica argentina “no sabe competir”

Durísimas declaraciones del interventor del PAMI advierten de la mala predisposición del gobierno hacia la industria farmacéutica argentina, que hoy solamente se le adjudicaba a Mario Quintana (Farmacity). Dijo que la industria nacional del medicamento “no sabe competir”, a pesar de que ofrece medicamentos de uso común para los jubilados que son mucho más económicos que los equivalentes de laboratorios extranjeros. Por otro lado, el PAMI seguirá pagando fortunas a los laboratorios extranjeros por medicamentos “innovadores” o patentados. Si el gobierno “le suelta la mano” a los laboratorios nacionales se anticipa una pelea dura por los derechos de patentes exclusivas que estarán en discusión próximanente.

Sergio Cassinotti, el titular del PAMI, afirmó que los laboratorios argentinos cazaban en un zoológico que, además, se parcelaban. El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, habló de “cartelización”. Duros términos para denostar a un sector industrial que hasta hace pocos años era considerado como un modelo de inversión y desarrollo y que recibía los créditos del Bicentenario para impulsar la investigación en el país.

“Estos muchachos (por los laboratorios) se habían acostumbrado a cazar en un zoológico y encima se repartían la jaula”, señaló Cassinotti en declaraciones a La Nación.

“Rompimos un modelo de 20 años. Antes negociábamos bonificaciones y ahora fijamos los precios de los medicamentos. Antes no podíamos licitar  porque un convenio lo prohibía. Con las licitaciones se acabó el viejo modelo y tendrán que competir. Ese es el gran cambio”, reforzó el titular del PAMI.

Estilo cuasi patoteril”, fue el análisis de un vocero de los laboratorios nacionales, sobre las declaraciones de Cassinotti que provocaron desagrado y fastidio entre los empresarios del sector. A algunos les habrá arruinado la “tregua” de Semana Santa. Y a otros les habrá recordado a Guillermo Moreno, de quien solían quejarse por sus modales cuando era el secretario de Comercio.

En esos tiempos, por lo menos- añorarán algunos en el actual contexto- había un incentivo para la industria farmacéutica como eran los créditos del Bicentenario, versión abreviada del Programa de Financiamiento Productivo del Bicentenario.

También durante el feriado de Semana Santa, algunos periodistas audiovisuales y columnistas de fin de semana se ocuparon de recordar que la industria farmacéutica fue de las principales aportantes a la campaña presidencial de Mauiricio Macri y que en particular algunos laboratorios hicieron “generosas contribuciones” y hoy no entienden porqué el destrato y sobre todo el escarnio público.

Para el gobierno también parece que existe un zoológico en el que es fácil cazar. Solo laboratorios. Nunca las cerealeras multinacionales del puerto de Rosario, sector mucho más concentrado que los laboratorios. Ni las empresas de alimentos y productos lácteos que se reparten el mercado con los dedos de una mano. Tampoco los supermercados, otro sector  ”cartelizado” si se usara la misma vara.

Pero el zoológico de Cassinotti, los vicejefes de Gabinete, Gustavo Lopetegui y Mario Quintana –de quien los periodistas dominicales insisten en que fue el autor intelectual de la batalla contra  los laboratorios- y el presidente Macri, se cerró también por dentro dejando escasas vías de escape, quizás para no ser tildados de “llorones”.

La condescendencia oficialista de algunos empresarios tampoco ha sido retribuida. Para Cassinotti los culpables de las durísimas negociaciones han sido los laboratorios nacionales de CILFA.

Cooperala hubiera firmado mucho antes, pero no lo hizo porque negoció con CILFA. En cambio, Caeme terminó firmando mucho más rápido porque están acostumbrados a competir”, afirmó Cassinotti a La Nación.


Precios de laboratorios extranjeros vs. nacionales en medicamentos PAMI

Cassinotti elogió en Argentina una supuesta actitud de las multinacionales que contradice la opinión que tienen de esas mismas multinacionales en el Congreso de Washington y en una decena de estados norteamericanos, que intentan frenar el abuso de precios y acusan a la industria farmacéutica de practicar un feroz lobby.

La repregunta del periodista de La Nación dio píe para otro palazo para los nacionales: “acá no querían competir. Los laboratorios crecieron durante muchos años por este tipo de contratos”, respondió Cassinotti, aunque a continuación trató de suavizar elogiando el esfuerzo que comprometieron en el nuevo convenio.

A esta altura queda en evidencia para el lector que las multinacionales tienen un comportamiento menos corporativo. Que no son tan malas, a diferencia de los nacionales. Esos nacionales que no pueden levantar sus plantas, ni mudarse a China o Malasia y que acompañaron –como escribieron los columnistas dominicales- con generosidad la campaña financiera del macrismo hacia la presidencia.

Cualquier comparación con el cuento del escorpión que tiene que cruzar el rio, sería de mal gusto.

Y también sería inoportuno anticipar lo que se viene, ya que se vislumbra un nuevo escenario de tensiones permanentes. Por eso “tregua” es el término correcto para este remanso “pos-convenio” que tendrá manifestaciones urticantes como anticiparon Cassinotti, el vicejefe de Gabinete Lopetegui y el ministro de Finanzas Nicolás Dujovne.

Dujovne en la mesa de Mirtha Legrand afirmó que “se acabaron las negociaciones con las cámaras porque de esa manera la industria farmacéutica actúa en forma cartelizada. De aquí en adelante las negociaciones son laboratorio por laboratorio”.   

La cartelización de la que habla Dujovne parece remitir a un acuerdo de precios entre un grupo reducido de laboratorios. Sin embargo, cuando un medicamento como Espinraza para la Atrofia muscular espinal ingresa al mercado argentino a un precio de 150 mil dólares el tratamiento no hay cartelización, simplemente porque no hay un competidor nacional.

Y el acuerdo de PAMI tiene un aspecto oculto que son las facilidades que el gobierno seguirá otorgando a las multinacionales a través del INPI, en materia de patentes y vías rápidas para registrar nuevos medicamentos en el país.

La jaula, según parece, ya no alcanza para que cacen nacionales y extranjeros, grandes y chicos….hay algunos cazadores “nativos” que serán eyectados para que cacen sólo las multinacionales, porque un gobierno tan dependiente del financiamiento externo, tiene que ceder a las presiones de las casas matrices y sus embajadores.

Como ocurrió en tiempos del presidente Raúl Alfonsín y Aldo Neri en el Ministerio de Salud, cuando el embajador de Suiza fue a “explicar” como debía ser una política nacional de medicamentos…desde la óptica de las casas matrices en Basilea.

Ahora parece repetirse la historia…pero en sentido inverso y si el gobierno de Alfonsín potencializó la industria nacional del medicamento- una política de la que el radicalismo se había enorgullecido hasta ahora- la mirada de Cambiemos es aliarse con un sector concentrado y poderoso, que cotiza en las bolsas de Wall Street, Zurich y Francfort.

Fuentes: Pharmabaires, La Nación, Kairos


Convenio PAMI- medicamentos: desconfianza y situación incierta en la atención a los jubilados

La intención del PAMI de ahorrar con los medicamentos para los jubilados se concretó de la peor manera y con un acuerdo a los tironeos que no dejó satisfecho a nadie. La situación es inestable y la desconfianza lleva a que se exija asegurar todo lo conversado por escrito. Además, casi nadie cree que lo acordado pueda llevarse adelante. Piden que se compense el 100% de la pérdida de rentabilidad de la farmacia.

 

El acuerdo fue desventajoso para los laboratorios nacionales: la rentabilidad de la industria farmacéutica caerá al menos el 23 por ciento este año en virtud de las condiciones de precios que impone el nuevo Convenio PAMI. Incluso, para los pequeños y medianos el abismo será mayor. Las secuelas serán ajustes, cancelación de inversiones y achicamiento de sus planteles profesionales, vislumbraron fuentes del sector.

Un laboratorio de primera línea de capital nacional ya calculó que su rentabilidad descenderá este año 23 por ciento a causa de los denominados Precios PAMI y la obligación de ajustar solo el 70 por ciento del índice inflacionario trimestral. O sea, con una inflación que se encamina por sobre el 20 por ciento, sólo podrá ajustar entre el 14 y el 15 por ciento.

Por primera vez desde la década del 90 – cuando arreciaba el vendaval de la Ley de Patentes – corre riesgo la sustentabilidad de los pequeños y medianos laboratorios nacionales.

“El “apriete” como lo definieron en las empresas locales fue decisivo para destrabar la negociación. Es que tras la amenaza del PAMI de que los denunciaría penalmente por presunta cartelización y de que abriría un expediente contra ellos en la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, los laboratorios se habrían convencido de que no había más margen para negociar”, escribió La Nación.

A su vez, Clarín escribió que los laboratorios nacionales percibieron que proseguir con esta “guerra” provocaría un “daño económico mayor” del que sufrirán con la firma del convenio y que la amenaza de PAMI de judicializar el conflicto, era un escenario de consecuencias negativas.

Por lo menos consiguieron un Precio PAMI que es una forma elíptica de evitar que la misma rebaja de precios del 5 por ciento se traslade a obras sociales, prepagas y clínicas privadas, entre otros compradores a granel. Aunque tampoco es seguro que lo consigan con las compras en conjunto que se vienen ahora desde la Superintendencia de Servicios de Salud y el Ministerio de Salud. 

 

QUÉ DICE EL GOBIERNO

El ministro de Salud, Alfredo Rubinstein, afirmó que con el nuevo convenio PAMI “proponemos la reducción de precios a través de la competencia” y prometió “fuertes reducciones” a través de “licitaciones consolidadas”.

Sin embargo, confirmó que en medicamentos de alto costo “no habrá precios topes”, aunque intentarán conseguir “fuertes reducciones” mediante licitaciones consolidadas o sea en conjunto entre la Superintendencia de Servicios de Salud, el Ministerio de Salud, el PAMI y la obra social bonaerense IOMA.

El ministro citó como ejemplo la reciente licitación de Factor VIII que ganaron las multinacionales Pfizer y CSL Behring, con diferencias de cotizaciones de hasta 286 millones de pesos entre el mejor y el peor oferente.

Igualmente, en el convenio PAMI se reservan 800 millones de pesos (alrededor de 35 millones de pesos) para “medicamentos innovadores”.

El Ministro Rubinstein resaltó que “era muy alto lo que venían ganando los laboratorios porque no había contraparte fuerte”.

También confirmó que “habrá topes por drogas y que los laboratorios decidirán si entran o no” al convenio con sus productos (todos, algunos o ninguno).

También descartó que falten medicamentos y avanzó tímidamente hacia la prescripción por nombre genérico, al afirmar que “la ANMAT garantiza la intercambiabilidad de los medicamentos”, reforzó que en Argentina existen “los genéricos de marca” y que el gobierno alentará los exámenes de bioequivalencia”.

Como ejemplo, mencionó que del enalapril, uno de los medicamentos más consumidos por los jubilados, “hay muchos en el mercado”.

 

PIDEN QUE SE COMPENSE A LAS FARMACIAS

Los farmacéuticos tampoco quedaron conformes con el nuevo convenio PAMI, porque no consiguieron que se les descontara cinco puntos en la bonificación obligatoria, pero por lo menos seguirán transfiriendo los pagos a través de las entidades nacionales y no en forma separada a Colegios, Cámaras o grupos de farmacias, en una fragmentación que se fomentaba del PAMI y que hubiera debilitado al sector.

También evitaron que Farmacity se convierta en un jugador pleno del sistema a través de su red de sucursales, y deberá seguir operando con una bonificación diferenciada, que – al igual que para todas las farmacias, desde Jujuy a Tierra del Fuego – baja un punto.

Es evidente que la exposición mediática – que se disparó con una nota de Pharmabaires- y la resistencia de los farmacéuticos frenaron la intención de fijar una bonificación plana para todos del 15 por ciento como propuso PAMI al comienzo”, señaló un dirigente del Colegio Farmacéutico de Capital Federal.

En lugar de una bonificación plana, que hubiera sido igual tanto para las farmacias chicas como para las de cadenas, según proponía la redacción original del convenio propuesta por PAMI, los farmacéuticos propusieron una bonificación escalonada de acuerdo a la cantidad de recetas atendidas, en base a un sistema solidario que permita mantener la red de atención y la atención a los afiliados en forma sustentable para todas las farmacias.

En el ámbito capitalino, la bonificación de la mayoría de las farmacias es del 17,35 por ciento y baja un punto. De la misma forma, las del interior que bonificaban a PAMI con el 12 por ciento pasan a 11 por ciento.

“Para una farmacia mediana que factura 300 mil pesos por quincena de PAMI, ese punto adicional representa una baja de 2 mil pesos promedio. Ese punto adicional se da para contrarrestar la baja del precio porque el sustento de la farmacia está en el precio del medicamento. Así que ese punto adicional no es un regalo, es para compensar la baja del precio de los medicamentos durante todo el año, ya que de acuerdo al convenio podrán aumentar solo hasta el 70 por ciento de la inflación. ”, explicó el dirigente.

Ese punto también baja para las farmacias grandes y las cadenas como Farmacity que del 26,5  por ciento  pasa al 25,5 por ciento. “Ese punto para ellos si representa muchos millones”, comparó.

Además de la bonificación,  es fundamental el aspecto financiero, que la farmacia cobre de PAMI dentro de los plazos en que tiene que pagar a su droguería. Esto ya hoy está dejando afuera de la atención a PAMI a muchas farmacias pequeñas y medianas. Ahora, se sumará que no se compensará la pérdida de rentabilidad que vendrá como consecuencia del congelamiento del “precio PAMI” y de tener que afrontar una inflación de entre el 2 y 3 por ciento mensual en los costos fijos y gastos de las farmacias, con pagos que se completan a los 90 días, explican los farmacéuticos.

María Isabel Reinoso, presidenta de la Confederación Farmacéutica Argentina lamentó que “hacen acuerdos con los laboratorios pero se olvidan de las farmacias, que son quienes aseguran la entrega de los medicamentos a los jubilados”.

Asimismo, Reinoso explicó que “así, el convenio no va a ser muy duradero porque las farmacias van a seguir comprando cada vez más caro y vendiendo más barato. Se lo advertimos al PAMI, al gobierno y a la industria farmacéutica”.

Por último, la Presidente de la COFA sostuvo que “estamos pidiendo que se compense a las farmacias el 100% de lo que pierden con la rebaja de precios, y se revalúe su situación cada tres meses, junto con la evaluación de los precios de los medicamentos que se propone”.

 

No obstante la frustración de todos los actores, el gobierno intentará mostrar como un triunfo político el nuevo escenario que consiguió Sergio Cassinotti, el titular del PAMI.

 

Fuentes: Pharmabaires, Inversor Salud


Convenio PAMI: no hay acuerdo con los laboratorios nacionales, aumentan las sospechas y la incertidumbre

Quienes vienen observando de cerca las negociaciones, comienzan a advertir que desde el gobierno se boicotean las propuestas y se sospecha si hay una voluntad real de llegar a un acuerdo con los laboratorios nacionales. Sí se firmó, en cambio, con los laboratorios extranjeros. ¿Hay una “mano negra” que boicotea el acuerdo?

Los laboratorios nacionales rechazaron por carta la propuesta del nuevo convenio que les presentó PAMI.

CILFA – Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos Argentinos- fue enfática al rechazar los precios máximos. COOPERALA pidió una propuesta superadora. Las negociaciones prosiguen y ahora la pelota quedó en el campo de PAMI, que puede abroquelarse en su posición o explorar otro acuerdo. A una semana de la finalización del actual convenio crece la incertidumbre y desde los colegios farmacéuticos insisten en que es necesaria consensuar una prórroga para seguir negociando… si hay voluntad.

Los laboratorios nacionales rechazaron básicamente la imposición de “precios máximos” o “ponderados” y como opción aseguran que están dispuestos a “hacer un esfuerzo económico adicional a fin de contribuir a mejorar la situación financiera y económica del INSSJP como así también contribuir a disminuir el gasto en medicamentos de los afiliados”.

En su carta, CILFA afirmó que “la pretensión de incluir cláusulas con precios máximos se encuentra reñida con el régimen constitucional vigente en nuestro país y se vincula innecesariamente con experiencias negativas de nuestro pasado reciente”.

La carta de CILFA (lab. nacionales) a PAMI con su propuesta

CILFA agregó que “por otra parte, consideramos que nuestra oferta de otorgar descuentos adicionales para compensar aumentos del precio de venta al público que superen el 70% de la inflación le otorga al INSSJP y a sus beneficiarios previsibilidad sobre la evolución futura de los precios y a la industria sobre el flujo de fondos para continuar invirtiendo y creando puestos de trabajo de calidad”.

En la propuesta se incluía un 5 por ciento de descuento adicional sobre el copago del afiliado, en el segmento ambulatorio, que es de mayor consumo de unidades para el PAMI.

COOPERALA también respondió por la negativa, pero anticipó que la cámara convocará a una reunión informativa para el lunes 26 de marzo, con la finalidad de que los laboratorios asociados se expidan sobre la propuesta.

“Previendo una potencial respuesta negativa de nuestros asociados a la propuesta (…) los invitamos a mantener una nueva reunión esta semana a fines de evaluar alternativas superadoras que permitan zanjar las diferencias que aún se mantienen entre las partes”, invitó Cooperala en su carta dirigida al director del PAMI, Sergio Cassinotti.

Los colegios farmacéuticos también sumaron su visión crítica del nuevo convenio y algunos de sus voceros advirtieron que la intención de PAMI es dividirlos.

“La propuesta de PAMI determina el pago a colegios o grupos de farmacias, pero no a las entidades nacionales. Están aplicando el divide y reinaras”, afirmó un dirigente del colegio profesional de Capital Federal.

“Debemos estar unidos porque el paso siguiente será ir contra nuestras entidades nacionales. Obvio que esta movida es de (Mario) Quintana y apunta contra entidades de 100 años de existencia, en primer lugar la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA)”.

El nombre de Quintana surgió también durante una reunión entre la Superintendencia de Servicios de Salud, el Ministerio de Salud, las obras sociales provinciales Cosspra y un grupo de obras sociales sindicales, convocada para avanzar en la compra conjunta de medicamentos de alto costo.

En algún momento de la reunión se mencionó “el costo de la logística” de los medicamentos y se cruzaron algunas miradas, ya que circula la versión que ese negocio es el próximo emprendimiento de Quintana en sociedad con Amazon que esta semana anunció su radicación en Bahía Blanca, desechando a Santiago de Chile.

“LISTAS NEGRAS”

Mientras escala el conflicto, también se percibe una cierta pérdida de la racionalidad o la filtración interesada de increibles “listas negras” como público Infobae.

El portal titulo “La nueva ‘lista negra’ de Mauricio Macri” en la que el periodista Luis Majul incluye a Hugo Moyano, el empresario Cristobal López, algunos jueces federales y a “los laboratorios”, según el mediático periodista que el domingo entrevistó en exclusiva al mandatario y accedió, quizás, a algún off de record o comentario fuera de cámara, para elaborar su hipótesis.

El periódico Letra P coincidió que “el gobierno clona la guerra con la UIA: ahora el enemigo son los laboratorios”.

“En Balcarce 50 entienden que los laboratorios son el sector con peor imagen y que el flanco es fácilmente capitalizable”, asegura la Letra P.

La publicación también publicó que el vicejefe de Gabinete, Gustavo Lopetegui, amenazó con aplicar la Ley de Abastecimiento e iniciar investigación sobre la rentabilidad de los laboratorios de parte de Defensa de la Competencia.

Se entiende, en ese contexto, que palabras como “guerra” o “enemigo” se están convirtiendo en el mensaje que recibe la sociedad de comunicadores que recurren a metáforas bélicas para construir al “peor enemigo” y publicar “listas negras”.

Fuente: PharmaBaires


Convenio PAMI – medicamentos: ahora Fefara da marcha atras

La entidad controlada por el colegio de Santa Fe ahora está decepcionada porque no pudo participar en las negociaciones. Al principio del conflicto, le dio su sistema al Pami.

Con el título “COMPARTIMOS LOS FINES, PERO RECHAZAMOS LOS MEDIOS”, FEFARA sumó sus críticas a la propuesta del nuevo convenio que PAMI conminó a aceptar en cuestión de horas.
Uno de los rechazos apunta a los precios máximos que considera un sistema “injusto” y que no se aplica a ningún otro sector industrial o comercial del país

También lamenta no haber sido convocado a la mesa de negociaciones, pese a que firmó un convenio con PAMI para avanzar en un sistema integrado en que aporta su base de datos.
En cuanto a la propuesta en su totalidad, la entidad que preside Manuel Agotegaray hizo un análisis punto por punto en un comunicado que, a esta altura de los acontecimientos, intenta superar la confusión.

El comunicado es el siguiente:

Compartimos los fines, pero rechazamos los medios

Hace pocos días, en nuestro anterior comunicado institucional, nos manifestábamos preocupados ante la falta de avances en la negociación entre PAMI y la Industria, a lo que sumábamos nuestra queja por no ser incluidos en instancias en la cuales se jugaba buena parte del futuro de nuestra red.
La situación que se presentaba compleja en ese momento, se fue tornando insoportable: restando solo seis días hábiles para que finalice el convenio vigente, la indefinición continúa, la incertidumbre enciende todo tipo de alarmas y ninguna de las partes ofrece alguna comunicación oficial
De todos modos, el día de hoy vino con una novedad: el INSSJP ha publicado en su sitio la primera versión oficial sobre contenidos y alcances del contrato que se negocia con la Industria
La lectura del documento solo ha conseguido que nuestra preocupación crezca:
Nada se dice allí acerca de los modos, plazos y condiciones en los que las farmacias brindarían sus servicios.
Se establecen parámetros y complejas operatorias de muy difícil ejecución y de inconsistente diseño, presumiblemente formulado desde lo macro económico por técnicos que desconocen totalmente la micro gestión operativa.
Ocupa un lugar central el establecimiento de precios máximos, constituyéndose en una especial condición que no tiene igual en ninguna actividad del mercado nacional.
Debe quedar claro (y no nos cansamos de repetirlo), que estamos totalmente de acuerdo en darle un punto final al convenio vigente durante estos últimos veinte años y que es absolutamente posible y justo establecer nuevas reglas en beneficio de todos… pero lejos estamos de conseguirlo, mediante la implementación de los puntos contenidos en el documento que hoy se publica
A pesar de lo dicho, somos conscientes que las cadenas de farmacias ya existentes podrían estar cómodas en un escenario como el que establecerían los puntos hoy cuestionados, en razón de sus economías de escala y los beneficiosos acuerdos económicos que logran en el mercado. Pero eso de ningún modo resultará suficiente para atender la demanda de los afiliados PAMI del país.
Por otra parte y relacionado con los tratamientos especiales, sería bueno considerar ¿quién?, ¿cuándo?, ¿cómo? y ¿a qué costo? atenderá las demandas de los pacientes (en Formosa, La Rioja o Rio Gallegos), prescindiendo de las pequeñas y medianas farmacias que cubren capilarmente el territorio nacional
En resumen, ante un contexto económico como el actual y con independencia del acuerdo final al que arriben las partes que hoy están negociando, se deberá considerar que para tener la posibilidad de contar con una red nacional de prestadores para los afiliados PAMI, resultará necesario:
Modificar las bonificaciones vigentes, estableciendo escalas de aportes en función de lugares geográficos y montos facturados, con un aporte máximo que no alcance los dos dígitos
Garantizar el ciclo financiero para que las farmacias dejen de sostener el convenio, percibiendo un anticipo equivalente al costo de los medicamentos dispensados dentro de la semana de presentación de facturas, con una cancelación total treinta días después
Descartar la aplicación de precios máximos, por resultar injusto y de inviable aplicación para las economías de nuestras farmacias.
Volviendo al título del presente, queremos señalar que compartimos totalmente los fines perseguidos por el PAMI en procura de lograr una mejor y más eficiente gestión de sus recursos y cobertura de sus afiliados.
Pero disentimos con los medios elegidos. Existe una variada gama de alternativas para lograr estos fines, las cuales están a nuestro alcance y para cuya implementación ofrecemos nuestra colaboración y experiencia.
Una vez más, estamos dispuestos a poner nuestro conocimiento y nuestros mejores esfuerzos para lograr una salida que incluya los legítimos intereses de todos.
Junta Ejecutiva Fefara
20 de marzo de 2018

Fuente: Pharmabaires


PAMI: ALERTAN SOBRE UN “CAOS INDUCIDO” PARA QUEDARSE CON EL NEGOCIO DE LOS MEDICAMENTOS PARA LOS JUBILADOS

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Category : Farmacia , Profesionales , Salud

“Una guerra”, “campo de batalla”, son las metáforas bélicas que está utilizando el periodismo con insistencia para explicar el conflicto entre el PAMI, la industria, los colegios farmacéuticos y los distribuidores. Mientras tanto el acuerdo sigue lejos y nadie arriesga que pasará a partir del primero de abril. Hay quienes sospechan que “el caos” es inducido para favorecer a algunos grupos económicos vinculados al gobierno.

En los últimos días se repitieron los tensos encuentros en la Casa Rosada donde los directivos de las cámaras farmacéuticas son recibidos por el vicejefe de Gabinete, Gustavo Lopetegui, con una nueva modalidad: cámara por cámara quizás en un intento por romper el frente empresario.

En igual sintonía, la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA) puso el dedo en la llaga, advirtiendo que a partir del primero de abril, cuando teóricamente debe comenzar a regir el nuevo convenio, “los jubilados podrían quedarse sin medicamentos”.

“Si no hay prórroga se espera un caos a partir del primero de abril, porque las farmacias no están preparadas para atender con el nuevo sistema”, afirmaron dirigentes farmacéuticos de la Ciudad de Buenos Aires.

La posibilidad de una prórroga, recurso que ya aplicó Sergio Cassinotti, titular del PAMI, cuando asumió a mediados del año pasado, no está sobre la mesa de negociaciones, por ahora, aseguran los voceros empresarios.

Pero objetivamente a nadie le conviene el caos pronosticado por los colegios farmacéuticos. Para el gobierno tendrá un costo político muy fuerte en momentos en que la inflación golpea los bolsillos y la economía no arranca.

Y para los laboratorios sería ocupar el peor escenario, como los “malos de la película”. Papel de reparto que ya tienen asumido.

“Esperamos que nadie esté jugando a ese caos para irrumpir en el sistema para imponer sus ‘soluciones’”, es el temor que acecha en la COFA, siempre atenta a los movimientos en las sombras del segundo Vicejefe de Gabinete, Mario Quintana.

Lo cierto, tal como advirtió la titular de la COFA, María Isabel Reinoso, “nadie le está avisando a los jubilados que a partir de abril no tendrán las marcas de medicamentos que consumen habitualmente”.

PAMI ya repartió una lista de precios máximos o “ponderados” a los que deberían ajustarse los laboratorios a partir de abril. “El noventa por ciento de los laboratorios no están en condiciones de aceptar los precios propuestos”, comentaron a Pharmabaires directivos de laboratorios nacionales, de primera línea. Si ellos no pueden, menos los medianos que le siguen en la pirámide.

Las farmacias pequeñas y medianas “van a dejar en claro su voluntad de atender a los jubilados, pero si se les garantizan condiciones y plazos de pago previsibles y posibles de sostener. Los problemas no los generaron estas farmacias ni los colegios farmacéuticos”, subrayaron desde la COFA.

Reinoso ya anticipó la demanda de la COFA: para sostener el nuevo sistema las bonificaciones de las farmacias deben reducirse al 10 por ciento promedio “para defender la atención en farmacias pequeñas y medianas de todo el país”.

Ese será el reclamo que en las próximas horas la COFA y la federación de cámaras de farmacias FACAF trasladarán a las cámaras de laboratorios, como advertencia de que no acompañaran cualquier acuerdo y que quieren negociar directamente con el PAMI.

En las últimas horas surgió una supuesta rendija para negociar, que consiste en la opción de congelar los precios a diciembre y reducirlos 5 por ciento como quiere el PAMI, pero con actualizaciones trimestrales que acompañarían el incremento inflacionario por el que se desliza la economía argentina.

Pero el PAMI parece “enamorado” de los precios máximos y de las licitaciones, que consideran “no negociables”. Especialmente desde que la licitación conjunta de PAMI e IOMA de Factor VIII para hemofílicos facilitó un supuesto ahorro del 80 por ciento.

Mario Negri, titular del bloque radical en la Cámara de Diputados, escribió eufórico en Twitter: “el Gobierno Nacional logró que los laboratorios licitaran en $ 313 millones la misma droga hemofílica por la que hace un año pidieron $1.800 millones. Es la política más progresista en salud que se haya encarado desde los tiempos de Arturo Illia. Sigamos #CambiandoJuntos.

La referencia al gobierno de Illia no es gratuita. Apunta a refrescar en la memoria de la sociedad argentina aquella responsabilidad histórica adjudicada a los laboratorios farmacéuticos en el derrocamiento del ex presidente radical en 1966, a causa de haber sancionado una Ley de Medicamentos.

“No nos extraña, en alguna de las reuniones en la Rosada dejaron entrever que nos iban a echar la culpa del derrocamiento de Illia a través de algunos de sus aliados en el gobierno”, comentaron directivos de la industria.

Así también negaron que el ahorro fuese del 80 por ciento como afirma el gobierno y propusieron que “explique cómo saca las cuentas y que cifra tomó para hacer la comparación”.

Desde las cámaras empresarias también observan con asombro y molestia cómo se impone un lenguaje belicista como “campaña de batalla” o “guerra a los laboratorios” en los textos periodísticos de escribas con acceso a los despachos oficiales. Le adjudican la terminología a la “bajada de línea” de la Casa Rosada.

También el ministro de Salud, Adolfo Rubinstein, durante una entrevista para el canal La Nación + habló de “cierta corrupción en la competencia por precios de los medicamentos”, pero no abundó en sus imputaciones ni el periodista repreguntó.

El ambiente está enrarecido es cierto, pero los voceros industriales negaron enfáticamente la versión de un intercambio de insultos entre el presidente Mauricio Macri y dueños de laboratorios nacionales, como deslizó LaPolíticaOnLine.

“Hubo una reunión es cierto y fue cordial. Nunca estuvo presente Quintana como se sostiene en esa nota. Nosotros no queremos pelearnos con Macri”, puntualizaron desde el sector.

La COFA y los colegios farmacéuticos elaboraron un borrador para consumo de sus asociados, que expone con precisión como vislumbran el futuro:

“Habiendo tomado conocimiento, de las distintas propuestas realizadas por el Instituto para cada segmento del convenio de provisión de medicamentos a sus beneficiarios, a partir del 01-04-18, nos parece oportuno resaltar algunos puntos determinantes para la viabilidad del mismo desde las farmacias prestadoras.

1- Al retrotraer los precios al 31-12-17 y aplicarle un descuento del 5% sobre el PVP vigente provoca un quebranto en las farmacias, proporcional al número de unidades afectadas existentes en su stock.

2- Se propone una actualización trimestral que contemple el 70% del IPC para ajustar el precio de los medicamentos, lo que provocaría en el corto plazo un desfinanciamiento de las farmacias producto de que tendrán que afrontar mayores gastos en insumos, sueldos y estructura que no tendrán su correlato en el precio del medicamento.

3- Si bien no es responsabilidad del Instituto, el incremento en la alícuota de Ingresos Brutos en muchas provincias, sumado a los puntos ya descriptos hacen inviable la prestación para muchas farmacias, especialmente las del sur del país que abonan un sobre sueldo del 25% por zona fría.

4 – En la actualidad las farmacias tienen garantizada su compra en droguerías, con las notas de crédito emitidas por la Industria, habría que contemplar un mecanismo que continúe asegurando el normal abastecimiento de las mismas.

Como solución a estos problemas, se necesita reducir el porcentaje de bonificación realizado por las farmacias y garantizar que las condiciones comerciales de la cadena no cambien en detrimento de la rentabilidad de las farmacias.

Concretamente, que la disminución de los costes en medicamentos buscada por el Instituto no redunde en una baja en las condiciones comerciales de las farmacias”.

Para los farmacéuticos el futuro convenio puede ser ruinoso. Para la industria un pasaje a la pérdida de rentabilidad y el estancamiento futuro de las inversiones. Para los jubilados la incertidumbre de que medicamentos recibirán y a qué precio.

Solo el gobierno – y Farmacity si ingresa en el convenio – tendrá motivos para regodearse anunciando un nuevo convenio PAMI con sensibles rebajas, ya que lo presentará como “un triunfo político”.

Audio con declaración de María Isabel Reinoso, titular de la COFA en FM La Tribu: cliquear aquí

Fuente: Pharmabaires


El PAMI avanza con el convenio, la industria y los farmacéuticos hablan de incertidumbre y crisis terminal

PAMI impone sus condiciones unilaterales, que según se advirtió no benefician más que a las grandes cadenas. La industria amenaza con no adherir, los farmacéuticos alertan sobre la incertidumbre y el caos que generará el cambio de sistema. Fefara, que cedió su validador al PAMI cuando comenzaron las negociaciones, ahora dice que “la cosa no tiene remedio”. Negociaciones de último momento buscan el contacto con Macri, eludiendo pasar por la vicejefatura de gabinete, donde habita Mario Quintana.

El PAMI ya decidió un nuevo convenio con un severo ajuste para los medicamentos. Pero la industria todavía no lo aceptó y se debate entre acordar o patear  el tablero. Los  farmacéuticos y las cámaras de farmacias hablan de incertidumbre y de crisis terminal.

El PAMI unilateralmente ya decidió cuánto pagará por los medicamentos que consumen sus afiliados a partir del primero de abril. El anuncio no lo hizo oficialmente el organismo, sino el  consejo de obras sociales provinciales (COSSPRA), luego de una reunión con el titular de la obra social, Sergio Cassinotti.

El PAMI plantea realizar una contratación directa con los laboratorios, exigiendo un descenso del 5% del costo para los afiliados al Instituto”, comentó la dirigencia de COSSPRA, al transmitir su apoyo a la política adoptada por Cassinotti.

“Han definido que la modalidad será basada en el precio de referencia, lo que implica un precio máximo para los beneficiarios. Es decir, garantizará a los afiliados un acceso a medicamentos con precios menores a los actuales”, explicaron los dirigentes de COSSRA sobre lo que vendrá a partir del primero de abril.

Por otra parte, exigirán un congelamiento de los precios que se revisará sólo si la inflación supera el 15% anual”, ampliaron desde el Consejo de obras sociales provinciales.

Sin embargo, las cámaras empresarias aseguran que no hay acuerdo todavía y durante el fin de semana preparaban una solicitada que aparecerá en las próximas horas, luego de una última y nuevamente fracasada reunión con el vicejefe de Gabinete, Gustavo Lopetegui.

Incluso algunos empresarios que aún se consideran “amigos” del presidente Mauricio Macri, buscaban afanosamente en estas horas volver a tender puentes directos con el mandatario, eludiendo el muro levantado por Lopetegui y Cassinotti.

En la solicitada dirigida a Macri, los laboratorios con el acompañamiento de la COFA, FACAF, ADEM y la asociación de farmacias sindicales y mutuales, prometen un “DESCUENTO ADICIONAL EXTRAORDINARIO” (en mayúsculas en el original) del 5 por ciento para medicamentos ambulatorios y del 10 por ciento en los especiales. También incluían en el borrador al que accedió PHARMABAIRES la promesa de mantener los precios para el PAMI en 30 por ciento por debajo de la inflación.

Básicamente, lo que pedían Cassinotti y Lopetegui, pero sin precios máximos ni licitaciones.

Muchos empresarios farmacéuticos están desconcertados en estos días con la dureza del gobierno y especialmente con las operaciones de prensa a través de medios y periodistas oficialistas que están refractando una visión negativa, casi fenicia, de la industria farmacéutica, instalando la sensación de que son “los malos de la película”.

El gobierno busca un “triunfo político” en tiempos en que no soplan vientos económicos favorables y no trepida en presentar a los laboratorios “como unos avaros que levantamos la plata con una pala”, señalaron voceros empresarios.

Entre esos empresarios hay quienes se consideran “amigos” del presidente y contribuyeron a sus campañas electorales desde que arribó a la Jefatura de la Ciudad de Buenos Aires en 2007. Pero el tiempo pasa y las amistades a veces se difuman.

Esos voceros aseguran que “de ninguna manera” están negociando el convenio PAMI a cambio de que el gobierno no acepte las condiciones leoninas que impone la UE en materia de propiedad intelectual para firmar un acuerdo de libre comercio con el Mercosur.

Quieren un congelamiento que implica rebajar los precios un 35 por ciento en un contexto inflacionario. Muchos laboratorios no pueden aceptar esa imposición. Sería la quiebra”, afirmaron voceros empresarios.

Las cámaras durante la última reunión del viernes pasado, tal estéril como las precedentes, le llevaron a Lopetegui un informe en el que aseguran que los precios promedio de los medicamentos para los tratamientos crónicos y agudos son 75 por ciento más bajos que en resto de la región e incluso 79 por ciento inferior que en los países desarrollados.

También hizo mucho “ruido” entre los laboratorios nacionales la primera licitación conjunta de PAMI, IOMA, la Superintendencia de Servicios de Salud y el Ministerio de Salud de Factor VIII para hemofílicos que ganaron CSL Behring y Pfizer.

“Gracias a CAEME  ahora dirán que consiguieron precios hasta 80 por ciento más bajos”, deslizaron voceros de los nacionales.

Los laboratorios no son los únicos que zozobran en la incertidumbre. La Confederación Farmacéutica Argentina (COFA), a través de su publicación Correo Farmacéutico graficó la situación: publicó en su tapa una bomba con la mecha encendida a punto de estallar con la leyenda “Amenaza para la industria farmacéutica”.

La COFA, la Federación Argentina de Cámaras de Farmacias (FACAF) y la Asociación de Farmacias Mutuales y Sindicales de la República Argentina, emitieron un comunicado en la que vislumbran un horizonte casi desolador, ya que hablan de “crisis terminal”.

En el comunicado aseguran que “a pocos días de concluir el convenio de prestación a los beneficiarios del PAMI, la continuidad de la provisión de medicamentos a los jubilados está en zona de riesgo por efecto de la incertidumbre que surge de las negociaciones (¿aún en marcha?) entre el gobierno nacional y la industria farmacéutica”.

“Las farmacias, a través de sus entidades representativas, hemos mantenido reuniones con autoridades del PAMI, con funcionarios de la Vicejefatura de Gabinete y con componentes de la industria farmacéutica, y las conclusiones de esos encuentros no pueden ser más desalentadoras: no se conoce a cuáles medicamentos tendrá acceso el jubilado a partir de abril, no se conoce cuánto ni cuándo pagará el PAMI las futuras prestaciones ni a quienes, no se conocen las condiciones que se les plantean a las farmacias para seguir atendiendo el convenio y por ende no se conocen cuáles farmacias seguirán atendiendo, no se conoce cómo ni quién realizará el servicio de auditoría y sistemas, no se conoce cómo el PAMI se pondrá al día con la deuda que incluye el mes de diciembre, no se conoce de qué manera se pagarán los servicios y prestaciones de lo que va del 2018 una vez que el actual convenio finalice”, afirmaron las tres entidades.

“Estos interrogantes le están siendo retaceados a los jubilados bajo el manto de una promesa, ampliamente difundida por los medios, de reducir el gasto por parte del PAMI, pero sin indicar cuáles serían las consecuencias concretas de ese ajuste en el acceso del jubilado a sus medicaciones”, agregaron.
Para estas entidades, “hay una única certeza en estas negociaciones, y es que se está preparando la escena para la irrupción plena y masiva en el convenio de los intereses económicos más poderosos y concentrados del sector”.

Las entidades advirtieron que no solo hay incertidumbre sobre lo que vendrá con el nuevo convenio, pues recibieron “la desagradable novedad de un reciente aumento salvaje del impuesto a los Ingresos Brutos en la mayor parte de las provincias, lo cual pone en jaque la sustentabilidad de la pequeña y mediana farmacia, y en riesgo de manera directa la continuidad de miles de fuentes de trabajo”.

A este preocupante escenario se suma la promesa ampliamente difundida por el gobierno, en su disputa con los laboratorios, de bajar el precio del medicamento sin contemplar de qué manera se evitará sumergir a la mayoría de las farmacias en una crisis terminal”, pronosticaron.

“El nombre de esta situación se llama INCERTIDUMBRE porque nadie ha logrado darnos respuestas concretas y certeras a estos interrogantes:
¿A cuáles medicamentos podrá acceder el jubilado de ahora en más?
¿A los mismos que ahora consume o a otros? ¿Podrá el jubilado seguir concurriendo a su farmacia de confianza para acceder a sus medicinas o deberá, con el gasto adicional que esto conlleva, buscar algún shopping de medicamentos lejos de su hogar?

¿Cómo debemos entender que el Estado pretenda reducir el precio de los medicamentos y al mismo tiempo aplicar un aumento salvaje de los impuestos para las farmacias?, se preguntaron.

¿Esta oscura, e inusualmente externalizada negociación (no negocia el PAMI sino la Vicejefatura de Gabinete), en tiempos de “transparencia” tiene como objeto beneficiar algún interés comercial ligado al eufemismo del “conflicto de intereses”?, se preguntaron las tres entidades, en referencia al vicejefe de Gabinete, Mario Quintana, ex CEO de Farmacity que de incorporarse al convenio con el formato que propone hoy el PAMI y la Vicejefatura de Gabinete, será el único y gran ganador en una mesa en la que todos pierden.

“Toda incertidumbre va acompañada de precariedad y de riesgo, y precisamente riesgo es a lo que se enfrentan hoy nuestros jubilados en el futuro cercano para acceder a sus medicamentos” completó la COFA, FACAF y la asociación de farmacias sindicales y mutuales que preside Carlos Villagra.

También FEFARA difundió una editorial sobre el actual conflicto con un título que expone con crudeza la situación: “ASI, LA COSA NO TIENE REMEDIO”.

“Las instituciones, después de mucho tiempo, debían tener la ocasión de negociar directamente con el financiador las condiciones en las cuales prestarían sus servicios”, propuso FEFARA.

“Aportando lo que estaba a nuestro alcance para hacer realidad estas aspiraciones, pusimos a disposición del todos las soluciones informáticas y procesos de gestión que tenemos operativos en el seno de nuestra institución, demandando una activa participación en todo lo relacionado con la dispensa por considerar que somos los únicos y legítimos representantes de nuestra red de farmacias”, subrayó la entidad presidida por Manuel Agotegaray.

“Así las cosas, el tiempo fue transcurriendo y nuestra inquietud creciendo. Hoy estamos a escasas tres semanas del final del viejo convenio y las incertidumbres superan holgadamente a las certezas”,  coincidió en el diagnóstico.

“Por lo que logramos saber a través de los medios de comunicación, la negociación entre el PAMI y la Industria se ha transformado en una batalla en la cual ninguna de las partes parece estar dispuesta a ceder ni un centímetro en sus posiciones”, evaluó.

“Actores que, además, en ningún momento han dado participación a las instituciones farmacéuticas para ejercer la natural representación de la red nacional de farmacias”, enumeró, en otra coincidencia.

Entre tanto, “todo tipo de rumores anunciando catástrofes se hacen correr en el mercado, generando lógica angustia y zozobra entre los integrantes de una red de farmacias constituida en una abrumadora mayoría por pequeñas unidades productivas”.

En ese  contexto de versiones contradictorias y medios que operan con filtraciones sesgadas, “se dan como ciertas algunas alocadas versiones, las que solo por citar un par dicen que se establecería una bonificación lineal del orden del 15% sobre PVP para todas las farmacias; o bien que las farmacias, ante la fijación de precios máximos, se verían obligadas a vender medicamentos a PAMI con precios inferiores a los de compra, y otras por el estilo”.

“Reconocemos que estando en la incertidumbre en que nos encontramos hoy, resulta difícil formular análisis para la necesaria toma de decisiones. No obstante ello, queremos hacerle saber a todo el mundo que consideramos inaceptable y totalmente inviable la aplicación de medidas tales como las señaladas en el párrafo anterior”, subrayó.

Lo que las farmacias “pretendemos y demandamos para el nuevo convenio, es una mejora en las condiciones económico-financieras: baja de aportes y menor ciclo de cobro”.

“Por ello, en ejercicio de la representación de nuestras farmacias venimos a peticionar la urgente inclusión de las instituciones farmacéuticas en la mesa de negociaciones, como imprescindible condición de posibilidad para que la red nacional pueda asegurar la normal dispensa de medicamentos a los afiliados PAMI a partir del 1 de abril del corriente año”, completó FEFARA.

Fuente Pharmabaires

 

 


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