Se presentó proyecto de ley que busca limitar los “farmashoppings”

Se presentó proyecto de ley que busca limitar los “farmashoppings”

Plantea la necesidad de fortalecer la función sanitaria de las farmacias y el rol profesional farmacéutico.

Se presentó en el Congreso, y ante la prensa, un proyecto de ley que introduce modificaciones en algunos artículos de la Ley 17.565 sobre el Ejercicio de la Actividad Farmacéutica, que de ser aprobado constituirá una barrera para evitar que sociedades anónimas se expandan con modelos de farmacias que no siguen un modelo sanitario.

Fernanda Raverta, diputada nacional del  FVP por Mar del Plata, señaló que el proyecto de su autoría “le brinda seguridad a los farmacéuticos” y que constituye “un mensaje claro a la Corte Suprema de Justicia”, donde se encuentra el recurso que presentó la cadena Farmacity para poder ingresar al territorio bonaerense.

“Es escandaloso el lobby del vicejefe de Gabinete nacional, Mario Quintana, por Farmacity”, enfatizó Raverta durante la presentación del proyecto de ley que acompañan Ivana Bianchi de Unidad Justicialista de San Luis y vicepresidenta de  la Comisión de Salud, Cecilia Moreau y Daniel Arroyo del Frente Renovador, Mónica Macha, Agustín Rossi, Andrés Larroque, Máximo Kirchner, Julio Solanas, Carlos Castagnetto, Luis Tailhade del Frente para la Victoria, y Araceli Ferreyra de Peronismo para la Victoria de Corrientes.

“Sabemos del rol de los farmacéuticos en las comunidades”, resaltó Raverta frente a un nutrido auditorio encabezado por los directivos de la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA), los presidentes de los colegios farmacéuticos de la mayoría de las provincias y de la Ciudad de Buenos Aires, y de los municipios bonaerenses de Chacabuco, Chascomús, Olavarría, Lomas de Zamora y Ezeiza, entre otras comunas.

Precisamente, Raverta y María Isabel Reinoso, presidenta de la COFA, resaltaron que 79 concejos deliberantes bonaerenses aprobaron ordenanzas de respaldo a los farmacéuticos bonaerenses en su disputa con Farmacity y otro 19 tienen en estudio iniciativas similares.

Raverta y Reinoso también coincidieron que la ofensiva de Farmacity, que desde 2010 perdió en todas las instancias judiciales de la provincia incluida su Corte Suprema, refleja “un clima de época con empresarios que son funcionarios e interfieren en la ley”.

Reinoso destacó el acompañamiento de Carlos Villagra de la Asociación de Farmacias Mutuales y Sindicales, y de Miguel Lombardo, presidente de la Federación Argentina de Cámaras de Farmacias FACAF.

“Entre las tres entidades venimos trabajando todos los días para mejorar el servicio a 5.500.000 de jubilados”, resaltó Reinoso.

La titular de la COFA enfatizó que “llenaron las farmacias de papas fritas, golosinas, chupetines….nosotros no estudiamos cinco años o más para eso”, al trazar una comparación con el modelo de la cadena Farmacity.

Reinoso destacó la presencia del diputado bonaerense Lisandro Bonelli del Frente Renovador y autor de la ley con media sanción en la legislatura provincial que frena el ingreso de las sociedades anónimas como dueñas de farmacias.

Precisamente, Reinoso recordó que Bonelli presentó un estudio durante el debate en la legislatura provincial demostrativo que “hay 150 Farmacity en las zonas con más ingresos y apenas 21 en las zonas de menos ingreso” per cápita.

Reinoso identificó a la desregulación que inició el ministro de Economía Domingo Cavallo en tiempos del menemismo como la raíz de una interpretación capciosa sobre la que intenta montarse Farmacity para judicializar su presencia en las provincias de Buenos Aires, Mendoza y Santa Fe.

Agustín Rossi, uno de los firmantes del proyecto y presidente del bloque del FVP calificó de “obsceno” que el vicejefe de Gabinete, Mario Quintana, aún accionista de Farmacity, “dedique parte de su tiempo a presionar al Poder Judicial para conseguir un fallo que beneficie sus negocios, su empresa personal”.

“Esta ley pone al Estado en el lugar que debe estar regulando el mercado farmacéutico e interpreta la preocupación de vastos sectores de la sociedad”, enfatizó Rossi.

El presidente del bloque destacó que su compañero de bancada, Fernando Espinosa, presentó un proyecto similar sobre el funcionamiento de las farmacias que contiene coincidencias con el de Raverta.

El ex ministro de Salud Daniel Gollan, recordó los conflictos que atravesó durante su gestión con el entonces Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y hoy presidente Mauricio Macri, a causa del funcionamiento de Farmacity en el ámbito porteño violando normas legales nacionales.

“Macri fallo siempre a favor de desvirtuar el rol del farmacéutico y la importancia de los medicamentos”, reseñó Gollan, recordando el veto del ahora presidente Macri a la ley que buscaba evitar la venta de medicamentos en kioscos.

Alejandro Colla, ex ministro de Salud bonaerense, recordó que le tocó afrontar en 2010 “el primer inconveniente con esta empresa” cuando intentó ingresar a la provincia.

“Esto tiene que ver con la visión económica que tiene este gobierno”, afirmó el ex ministro de Salud de Daniel Scioli.

Gustavo Traverso, senador provincial por Unidad Ciudadana y farmacéutico, participó junto con Raverta en la redacción de este proyecto

“Está en juego el modelo de atención sanitaria y la definición constitucional, a nivel nacional y provincial, que el farmacéutico es un agente de salud y el medicamento un bien social”, remarcó Traverso, al contrastar con el modelo de Farmacity.

Además, “las cadenas alientan el autoconsumo”, reforzó Traverso.

 

Quintana, las SA, y las provincias que protegen sus farmacias

Esta modificación a nivel nacional va en consonancia con la sanción de leyes provinciales en Buenos Aires, Mendoza, Santa Fe, Entre Ríos que impiden que sociedades anónimas instalen farmacias.

Desde 2012 que la empresa propietaria de la mayor cadena de farmacias argentina quiere hacer pie en Buenos Aires, pero la provincia lo limitó y el año pasado Farmacity llevó su reclamo hasta la Corte Suprema.

Recientemente, el periodista Jorge Lanata apuntó contra Mario Quintana en su programa televisivo y aseguró que el funcionario aún controla la cadena de farmacias.

Señaló que a pesar de tener menos del 3% de las acciones de esa empresa, en los hechos controla más del 50% de las decisiones en el directorio de esa compañía y no blanqueó ello en su declaración jurada de bienes ante la Oficina Anticorrupción (OA)

El proyecto de Ley presentado es el siguiente:

PROYECTO DE LEY

Expediente 2787-D-2018

Sumario: FARMACIAS – LEY 17565 -. MODIFICACIONES SOBRE REGULACION DEL EJERCICIO. DEROGACION DEL ARTICULO 13 DEL DECRETO 2284/91 RATIFICADO POR LEY 24307

Fecha: 10/05/2018

http://www.diputados.gov.ar/proyectos/proyecto.jsp?exp=2787-D-2018

El Senado y Cámara de Diputados…

ARTÍCULO 1°. Modifíquese el artículo 3 de la Ley 17.565, el que quedará redactado de la siguiente manera:

Artículo 3°: Las farmacias por ser un servicio público impropio integrante del sistema de salud, estarán racionalmente distribuidas en el territorio nacional a fin garantizar el acceso equitativo a los medicamentos y demás productos sanitarios, y su uso racional, con la prestación de servicios farmacéuticos integrales y continuos basados en la atención primaria de la salud y la educación sanitaria.

Para asegurar la accesibilidad y calidad en el servicio según las necesidades sanitarias, la autorización de la instalación de farmacias será establecida por las autoridades jurisdiccionales correspondientes, determinando los requerimientos de distancia entre farmacias y la cantidad de farmacias por habitante de acuerdo a las características demográficas y geográficas de cada jurisdicción.

Los traslados de farmacias podrán realizarse dentro de la misma localidad, partido o departamento y podrá solicitarse para farmacias que acrediten una antigüedad mínima de funcionamiento en su lugar de origen, conforme al régimen local.

A los efectos de obtener la habilitación por parte de la autoridad sanitaria competente, además de lo concerniente a la propiedad y dirección técnica previstos en la presente ley, el interesado deberá acreditar que la farmacia reúne los requisitos edilicios, sanitarios, de seguridad, equipamiento, documentación, drogas y medicamentos que se establezcan en la reglamentación.

Asimismo, la autoridad sanitaria fijará los medicamentos o especialidades medicinales que por su acción terapéutica pueden ser requeridos en casos de urgencia y deban conservarse en las farmacias para su dispensación inmediata del público.

ARTÍCULO 2°. Modifícase el artículo 4 de la Ley 17.565, el que quedará redactado en los siguientes términos:

Artículo 4°: Una vez acordada la habilitación a que se refieren los artículos precedentes, en las farmacias no se podrá introducir modificación alguna en su denominación o razón social o en las modalidades de sus prestaciones, sin autorización previa de la autoridad sanitaria.

Para facilitar a los usuarios la identificación de las oficinas de farmacia, deberán contar en su fachada con una cruz verde, con dispositivo que permita su iluminación.

Las reformas, ampliaciones, cierres temporarios, definitivos o reaperturas, deberán comunicarse previamente a la autoridad sanitaria.

Toda farmacia que haya permanecido cerrada por más de treinta (30) días corridos, será considerada como entidad nueva en el caso de su reapertura.

ARTÍCULO 3°. Incorpórase como artículo 14 de la Ley 17.565, el siguiente texto:

Artículo 14°: Podrá autorizarse la instalación de farmacias cuando la propiedad sea:

a) De profesionales farmacéuticos con título habilitante.

  1. b) De Sociedades Colectivas ó Sociedades de Responsabilidad Limitada, integradas totalmente por profesionales habilitados para el ejercicio de la Farmacia, como asimismo, entre profesionales farmacéuticos y terceros no farmacéuticos, no pudiendo estos últimos tener injerencia en la dirección técnica de la farmacia, ni en ninguna tarea vinculada al ejercicio profesional. El/los profesional/es Director/es Técnico/s asumirá/n como gerente/s en este tipo de sociedades. Las sociedades de Responsabilidad Limitada estarán integradas por personas físicas quienes deberán individualizarse ante la autoridad sanitaria. El tercero no farmacéutico no podrá participar en más de dos (2) sociedades propietarias de farmacias
  2. c) De Establecimientos hospitalarios públicos dependientes de la Nación, Provincias o Municipios. La dispensación de medicamentos se hará exclusivamente con destino a los pacientes asistidos en el establecimiento, ya sean internados o ambulatorios, previa presentación de la receta médica o modalidad interna que la sustituya. Las clínicas, sanatorios y hospitales privados deberán contar con servicio de farmacia habilitada para brindar servicio exclusivamente a los pacientes internados.

Las mismas deberán contar con la presencia efectiva personal de profesionales farmacéuticos.

 

  1. d) De Obras Sociales, Entidades Mutualistas y/o Gremiales que se encuentren autorizadas por sus estatutos, las que deberán reunir los siguientes requisitos:

Una antigüedad mínima de cinco (5) años en su actividad social reconocida y el número mínimo de afiliados o asociados que se determine en la reglamentación.

Que se obliguen a mantener la dirección técnica efectiva personal de un farmacéutico.

Estas Farmacias estarán destinadas exclusivamente al servicio asistencial de los asociados ó afiliados de la Entidad ó Entidades que las instalen y de las personas a su cargo, cuya nómina y vínculo deberá consignarse en el carnet que lleva el beneficiario. Asimismo, en el local en el que funcione el establecimiento, se deberá contar con la nómina de las personas habilitadas para hacer uso de la farmacia, en la cual se consigne su nombre y dirección, como asimismo, vínculo familiar con el titular afiliado o asociado y número de credencial correspondiente, la cual deberá ser permanentemente actualizada.

Estas Farmacias no podrán tener propósito de lucro y no podrán expender medicamentos y demás productos farmacéuticos a precio mayor que el costo y un adicional que se estimará para cubrir gastos generales y que fijará el Ministerio de Salud.

El Balance de estas Farmacias debe estar integrado en el Balance consolidado de la entidad propietaria.

Estas Farmacias en ningún caso podrán ser entregadas en concesión, locación ó sociedad con terceros, sea en forma declarada ó encubierta. Cuando se constatare la transgresión a esta norma se procederá a la inmediata clausura del establecimiento sin perjuicio de otras sanciones que puedan aplicarse según el caso.

Queda prohibido la suscripción de contratos de franquicia o de cualquier otro tipo de contrato o convenio conducente a la disminución, aunque sea parcial, de la independencia técnica o de criterios en el ejercicio de la profesión farmacéutica.

Queda prohibido cualquier autorización para otras modalidades de propiedad de Farmacias que no sean las especificadas en este artículo.

ARTÍCULO 4°. Incorpórase como artículo 15 de la Ley 17.565, el siguiente texto:

Artículo 15°: En caso de fallecimiento del propietario ó socio farmacéutico de inhabilitación en su carácter de tal, podrá mantenerse el funcionamiento de la Farmacia, siempre que la dirección técnica sea ejercida por un profesional farmacéutico, debiendo regularizarse la situación en el término de tres (3) años.

ARTÍCULO 5°. Modifíquese el artículo 17° de la Ley 17.565, el que quedará redactado de la siguiente manera:

Artículo 17°: Los farmacéuticos para ejercer su profesión deberán estar inscriptos en la matricula cuyo registro y atención se encuentra a cargo de los colegios profesionales o de la autoridad sanitaria correspondiente cuando no existiere colegio en la jurisdicción, los que autorizarán el ejercicio profesional otorgando la respectiva matrícula y extendiendo la correspondiente credencial. Esta deberá ser devuelta al colegio profesional o la autoridad sanitaria cuando por cualquier circunstancia sea suspendida o cancelada la referida matrícula. Los interesados, en su primera presentación deberán constituir domicilio legal y declarar sus domicilios real y profesional.

La matriculación es el acto por el cual el colegio profesional o la autoridad sanitaria otorga la autorización para el ejercicio profesional, de acuerdo a lo establecido en la presente, y podrá ser cancelada en virtud de sentencia judicial firme, de acuerdo a lo establecido en la presente ley o en las respectivas leyes de colegiación.

ARTÍCULO 6°. Incorpórase como artículo 61 BIS° de la Ley 17.565, el siguiente texto:

Artículo 61 BIS°: Las disposiciones de la presente ley son de orden público y serán de aplicación a la actividad farmacéutica en todo el ámbito nacional.

Las autoridades jurisdiccionales correspondientes ejercerán las facultades de habilitación, fiscalización y control, pudiendo disponer exigencias específicas cuando así lo impongan fundadamente particulares circunstancias locales, en cuanto resulten complementarias a las de esta ley.

ARTÍCULO 7º: Deróganse el artículo 13 del Decreto 2284/91, ratificado por Ley 24.307 y el artículo 1 inciso c) del Decreto N° 240/99.

ARTÍCULO 8º — Comuníquese al Poder Ejecutivo.

FUNDAMENTOS

Señor presidente:

Este proyecto tiene por objeto actualizar la regulación del ejercicio de la farmacia, como establecimiento, institución jurídica y sobre la profesión del farmacéutico, en función de los avances científico-tecnológicos y educativos, los cambios de paradigma en el enfoque de los servicios farmacéuticos impulsados por organismos internacionales especializados de salud (Organización Panamericana de la Salud -OPS-, Organización Mundial de la Salud -OMS-, Federación Internacional Farmacéutica –FIP-), como así también, la adaptación al contexto normativo, sociopolítico y de políticas sanitarias.

Al respecto, ha de tenerse presente que el derecho a la protección de la salud es uno de los derechos humanos fundamentales consagrado constitucionalmente con la incorporación de los tratados internacionales en la reforma de 1994, constituyendo un deber inexcusable del Estado, el de cumplir y respetar tal derecho a la salud. En tal sentido, el Estado debe procurar las condiciones, prestaciones y bienes necesarios para lograr el más alto nivel posible de salud, incluyendo entre las acciones requeridas al efecto, la elaboración del marco legal regulatorio adecuado para las diferentes actividades del sector salud.

Es así pues que, en el marco de las políticas de salud, las acciones de atención primaria a través de los centros de salud, así como las de promoción y educación sanitaria, colocan al farmacéutico y a las farmacias en un papel relevante, por tener este profesional un contacto directo e inmediato con el paciente y sus familiares o allegados, y se transforma en un establecimiento sanitario de consejo profesional autorizado y de derivación consciente a la consulta médica.

En este aspecto, cabe resaltar que las directrices de la OMS en alianza con la FIP sobre el papel del farmacéutico en los servicios de salud, la función del farmacéutico y las buenas prácticas de farmacia y más tarde, sobre su rol en el autocuidado y la automedicación , sumado a la experiencia en regiones de Latinoamérica, han representado un marco importante para redefinir el papel no solo del profesional, sino de los servicios farmacéuticos hacia la garantía de la atención integral, integrada y continua, respondiendo a las necesidades y problemas, tanto individuales como colectivos, de la salud de la población. Los valores, principios y elementos de la atención primaria de la salud (APS) representan pues una excelente oportunidad para reorientar los servicios farmacéuticos de calidad como parte integral de los sistemas y servicios de salud.

Las farmacias realizan entonces, un trabajo complementario de las acciones llevadas a cabo por los servicios de atención de la salud, siendo su preocupación constante la calidad de sus servicios y de los productos que dispensa, dirigiendo los esfuerzos de su actuación en forma prioritaria a las necesidades de los pacientes.

En ese marco, es dable señalar que, como consecuencia de su condición jurídica, esto es, por su carácter de servicio público impropio, las farmacias se hallan sujetas a un régimen legal específico que es parte del poder de policía del Estado, el cual responde a la necesidad de garantizar un servicio de calidad al público, acorde a la naturaleza de la farmacia como centro sanitario al servicio de la comunidad.

En el ámbito de la farmacia, se desempeña el farmacéutico, cuya misión es conforme lo ha definido la OPS, contribuir al cuidado de la salud individual y colectiva de la población, a través de su participación activa en el equipo de salud y la comunidad, con servicios farmacéuticos integrales, integrados y continuos, comprometidos con el acceso equitativo a medicamentos y otros insumos sanitarios esenciales de calidad, y su uso racional, incluyendo las terapias alternativas y complementarias en un sistema de salud basado en la atención primaria de la salud, para de este modo alcanzar su mayor nivel de salud posible .

Resulta así trascendente que el público pueda acceder al servicio en condiciones equitativas, y que la actividad farmacéutica constituya una fuente de información fidedigna y segura a través del farmacéutico, en la actual concepción de su rol como agente sanitario de relevancia social. Estas importantes funciones sanitarias que deben cumplir las farmacias como servicio de salud, deben estar relacionadas con un grupo de población mínimo al cual brindar el mismo. Lo expuesto, se vincula a la necesaria distribución de los establecimientos farmacéuticos de manera estratégica y razonable para que toda la población tenga posibilidad de acceso en igualdad de condiciones.

Sin embargo, por aplicación del Decreto 2284/91 de “desregulación económica”, promovido por el entonces ministro de economía Domingo Cavallo, se posibilitó la instalación indiscriminada de farmacias, concentradas en zonas urbanas, dejando sin servicio a poblaciones más alejadas de tales centros o en áreas rurales, priorizando el factor económico por sobre la real necesidad o utilidad pública en la apertura de nuevas oficinas de farmacia.

Este modelo insertó al medicamento y a la profesión farmacéutica en un marco económico de libre competencia, sometido a la ley de la oferta y demanda; muy alejado del modelo sanitario sostenido por la profesión farmacéutica. En efecto, en tanto el medicamento es un bien social y no una simple mercancía, la atención en salud no debe regularse con reglas de un mercado absolutamente comercial; se imponen pues el criterio profesional, el uso racional del medicamento y el bienestar general. Una activa participación del Estado en el control de la dinámica permitirá a la población un mejor acceso a esta instancia sanitaria garantizando medicamentos confiables y optimizando los servicios que presta el farmacéutico a la población.

A fin de permitir que ello resulte viable, es que corresponde realizar una planificación y ordenamiento para la autorización del funcionamiento de las farmacias, de tal forma de propender a su real distribución racional en el territorio nacional. Ello, con el objetivo de garantizar a la población, una adecuada y homogénea atención farmacéutica, como asimismo, que el acceso al medicamento sea ágil y rápido, y en las mismas condiciones para todos, independientemente donde resida el paciente.

Por el artículo 13 del referido Decreto 2284/91, se modificó además el artículo 14 de la ley 17.565, posibilitando que personas ajenas a la profesión puedan ser propietarias de farmacia, permitiéndose la titularidad a otras formas societarias tipificadas en la ley de sociedades, incluso sociedades anónimas.

Sin embargo, este tipo de figuras sociales no se compadece con la condición jurídica de la farmacia. En efecto, en tanto se trata de un servicio público impropio, resulta menester la individualización del sujeto que brinda tal servicio, de modo de precisar las responsabilidades que pudieran caberle en lo que el acto sanitario de la dispensa refiere (esto es, ante la eventual producción de un hecho dañoso derivado de una incorrecta actuación profesional del farmacéutico). Admitir un criterio diverso, conduciría a que tal servicio público, quede en manos de sujetos indeterminados, mutables en función de las modificaciones en la composición societaria, con el consiguiente riesgo de la disipación de la responsabilidad.

Conforme ha sido definido por calificada doctrina, “la farmacia es, por excelencia, el ámbito del ejercicio profesional del farmacéutico, al que es inherente la titularidad del establecimiento. Dicho de otro modo, el concepto “farmacia-farmacéutico” es un todo inescindible y la titularidad -o propiedad- no es más que una modalidad de la regulación profesional” . Surge entonces claramente la indivisibilidad del ejercicio profesional y la propiedad de la farmacia, por ser la oficina farmacéutica el ámbito natural donde el farmacéutico ejerce su profesión, ya que la farmacia existe porque existe el farmacéutico.

Lo antes dicho es compartido por varios países miembros de la Unión Europea, que han sancionado en sus respectivos Estados, diversas leyes, que con un espíritu marcadamente sanitario, regulan sobre la instalación y funcionamiento de las farmacias, en cuanto prestadoras de un servicio público. La práctica recogida en estos países, ha demostrado resultados altamente positivos, en cuanto a la organización del funcionamiento de las farmacias, arrojando como resultado una eficiente cobertura farmacéutica al paciente y garantizando la independencia del asesoramiento profesional del farmacéutico como titular de la oficina farmacéutica.

Las modificaciones normativas operadas a partir del año 1991 en la ley 17565, condujeron a que el farmacéutico director técnico que no sea propietario de su farmacia -en forma individual o como socio administrador de una sociedad-, quedara en franca relación de dependencia; llevando a una fractura de responsabilidades jurídicas. Así personas ajenas a la profesión actuando como empleadores y administradores de farmacias, se reservan el poder de decisión, los distintos aspectos de la administración, incluidas entre otras actividades, las compras de medicamentos, pudiendo marginar de ellas al farmacéutico, perdiendo así este profesional el control exclusivo sobre la gestión de compras, mantenimiento de stocks, horarios de atención, etc. Se identifica pues una situación compleja en cuanto a determinar quién será el responsable de la calidad y procedencia de medicamentos adquiridos en esa forma, donde el profesional director técnico no hubiera tenido injerencia en alguna de estas adquisiciones.

Por otra parte, a través del presente proyecto de ley se recepta la evolución normativa del desempeño profesional desde las incumbencias propias y las actividades reservadas al título farmacéutico, constituyéndolo así en un texto integrado, aplicable a todos los ámbitos de competencia referidos al ejercicio de la profesión farmacéutica. De tal modo, resulta una propuesta abarcativa y actualizada, contemplado temas no incluidos en la normativa vigente, posibilitando así superar vacíos legislativos.

A su vez, aquellas actividades reservadas e incumbencias definidas en el nivel educativo universitario, que viene acreditada con la posesión del título farmacéutico, no habilita para ejercer, resultando necesario un procedimiento de registro ante los colegios de farmacéuticos y asociaciones profesionales (que ejercen potestades legalmente delegadas por el Estado, en cuanto al registro y control de la matrícula) o la autoridad sanitaria según corresponda, conocido como matriculación, y el cumplimiento de pautas contenidas en un cuerpo normativo que define la buena práctica de la profesión.

Se propone además derogar el artículo 13 del decreto 2284/91, con el fin de superar las gravosas consecuencias que la desregulación económica trajo aparejada, con una clara distorsión de los criterios sanitarios y la ausencia de fiscalización efectiva por parte del Estado. A los efectos precedentemente reseñados, se establecen pautas regulatorias de alcance nacional, siendo las mismas de orden público; con resguardo de las normas locales preexistentes y dejando a criterio de cada jurisdicción el desarrollo de los aspectos operativos específicos.

El presente proyecto de ley se enmarca en el contexto normativo precedentemente referenciado, en consonancia con los avances científicos, tecnológicos y educativos, y recogiendo las recomendaciones de organismos de jerarquía internacional en materia de salud.

Por todo lo expuesto, solicito a los y las legisladoras, acompañen con su voto el presente proyecto de ley.

Fuentes: Pharmabaires, HCN, DyN


El “caso Farmacity” en la Corte Suprema, denuncian presiones

En esta nota, una síntesis del las acciones de Farmacity contra las leyes sanitarias de Buenos Aires

La Corte Suprema de Justicia de la Nación aceptó una presentación “en queja” de Farmacity, que había perdido en todas las instancias en la provincia de Buenos Aires, incluyendo la Corte Suprema provincial, y se encuentra analizando el expediente. Versiones periodísticas sugirieron que la intervención del máximo tribunal argentino está relacionada a intereses directos de funcionarios. Mario Quintana, ex CEO de la empresa y accionista, hoy es funcionario del gobierno. Esto se suma a que el abogado Carlos Rosenkranz ha representado a Farmacity y hoy es integrante de la Corte. 

El fondo de inversiones Pegasus, que tiene entre sus accionistas a Mario Quintana, secretario de Coordinación Interministerial de la Jefatura de Gabinete de Ministros a nivel nacional, logró que la Corte Suprema de Justicia admitiera un recurso de queja, presentado ante los repetidos rechazos de los tribunales bonaerenses a la instalación de la cadena Farmacity en la provincia de Buenos Aires, por una ley que establece un modelo sanitario para las farmacias de ese distrito.

Farmacity inició en mayo de 2012 una acción legal contra la provincia de Buenos Aires, en la que solicita la anulación de la Resolución Nº 000235/12 emanada del Ministerio de Salud Provincial, acto administrativo que rechazaba la solicitud efectuada por la sociedad de habilitar farmacias en la provincia de Buenos Aires. Esto se decidió así, en virtud de las pretensiones de la empresa de quedar exenta de dar cumplimiento a la Ley 10.606, que establece para la instalación de farmacias una distancia mínima de trescientos metros entre una y otra, o una cada 3 mil habitantes, y la prohibición expresa de que sean controladas por una sociedad anónima (tal es el caso de Farmacity), entre otros puntos.

Además, en 2013, el Ministerio de Salud de la Nación dictó una resolución en la que se estableció que las farmacias solo pueden dedicarse a la venta de recetas preparadas, dispensa de drogas, medicamentos y productos destinados a la higiene o estética, por lo que el modelo “shopping” que promueve la firma vinculada al vicejefe de Gabinete es ilegal en los distritos en los que esa normativa tiene vigencia.

El planteo judicial del poderoso grupo empresario tuvo trámite desfavorable en la Justicia de la provincia y, tras fallos negativos en primera y segunda instancias, hasta la Suprema Corte de la provincia dictó resolución por unanimidad avalando lo actuado y ratificando la constitucionalidad de la ley, por lo que el abogado patrocinante de Farmacity adelantó la reserva del recurso de queja ante la Corte nacional. Lo que nadie sospechaba en ese entonces es que ese abogado, Carlos Rosenkranz, sería designado a la postre miembro del máximo tribunal, lo que le valió una impugnación no atendida de parte del Colegio de Farmacéuticos de la Provincia.

Es decir que Farmacity tiene a su ex Ceo como coordinador del Gabinete y a su ex abogado como juez de la corte, lo que hace evidente la capacidad de lobby empresario para forzar la instalación de la cadena en los distritos en los que está prohibido por ley, para lo cual era necesario, primero, que se admitiera un recurso extraordinario en condiciones de extrema adversidad, porque un fallo a favor de la compañía iría en contra de leyes provinciales con 30 años de vigencia.

En ese sentido las entidades profesionales, no solo farmacéuticas, subrayan que el riesgo real no es la instalación misma de las farmacias, que podría materializarse si aceptaran hacerlo bajo las normas que establece la ley, sino la desregulación absoluta que propone el modelo de Quintana, que transforma a un servicio sanitario y social en un comercio polirrubro, poniendo en riesgo  la sustentabilidad del sistema.

En los 135 distritos bonaerenses hay alrededor de 4500 farmacias, muchas de las cuales se instalaron en barrios periféricos de las grandes ciudades y en pequeñas localidades con pocos habitantes debido a los cupos que establece la ley, por lo que una desregulación como la que propone Farmacity concentraría necesariamente los locales en las zonas comerciales y dejaría otra vez a las zonas alejadas y a los distritos menos poblados sin dispensa de medicamentos.

Y en el mismo sentido se complicaría la disponibilidad y entrega de elementos con cobertura del PAMI, como pañales y bolsas de colonostomía, que hoy se distribuyen en todo el territorio gracias a la red de farmacias, pero que Quintana pretende reemplazar con una entrega por correo, lo que requiere otra desregulación, porque ese sistema de venta y distribución también está prohibido.

Desde el Gobierno bonaerense, por el momento, le han asegurado a los farmacéuticos que no hay ninguna chance de que se pueda avanzar con una modificación a la medida de Farmacity, sin embargo, desde la entidad que nuclea a estos profesionales desconfían de esa respuesta y exigen ser atendidos por la gobernadora María Eugenia Vidal, que nunca les concedió una audiencia, a pesar de los múltiples pedidos en ese sentido.

Además, Quintana ha convertido al disputa también en una cuestión personal y en más de una oportunidad afirmó que “el problema de la Provincia es que tiene a (Isabel) Reinoso como presidente del Colegio”esto es así por la defensa irrenunciable y exitosa de Reinoso de la ley provincial. Quintana no imaginaba que la dirigente bonaerense sería elegida también presidenta de la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA), desde donde también promueve el modelo sanitario que se contrapone con las cadenas de farmacias.

Fuente: El País

 

TE PUEDE INTERESAR

Caso Farmacity: Vidal dice que “no intervendrá”, pero apoya a Quintana

La gobernadora bonaerense no distingue entre un modelo sanitario y la farmacia shopping.

En declaraciones a la señal A24, María Eugenia Vidal reconoció que no intervendrá en el juicio que lleva adelante Farmacity contra su provincia, porque entiende que hay un “conflicto de intereses”. (Ver una síntesis del caso AQUÍ)

Quienes están siguiendo el caso advirtieron que en los dichos de la gobernadora hay dos errores de apreciación. Por un lado, no distingue entre un interés sanitario y un interés económico. Y por otro lado, el juicio que lleva adelante Farmacity es contra la provincia de Buenos Aires, que ella gobierna.

Como hicieron otros gobernadores, incluso los que la precedieron a ella en la provincia de Buenos Aires, se esperaba que Vidal apoyara el federalismo y las  leyes sanitarias provinciales. Cabe aclarar que el juicio iniciado por Quintana es directamente contra el gobierno de la provincia de Buenos Aires, y no contra entidades farmacéuticas.

Al no intervenir en un juicio que es contra las leyes sanitarias de su distrito, Vidal eligió alinearse políticamente con quien hoy es el vicejefe de Gabinete del gobierno nacional -y miembro de su propio partido político-, el economista Mario Quintana. La lectura que la perjudica es que, actuando así, subordina el interés sanitario de su provincia al interés comercial de un funcionario del gobierno central.

Por el contrario, otros dirigentes del oficialismo se manifestaron claramente en contra del reclamo judicial. El intendente de Olavarría, Ezequiel Galli (PRO), consideró que una llegada de Farmacity al ámbito bonaerense “es un avasallamiento a la Ley Provincial de Farmacias”.

Jueces amigos y el verdadero “conflicto de interés”

Mario Quintana: funcionario y dueño de Farmacity

A pesar de la apariencia que intenta mostrar Vidal de desentenderse, cada vez es más evidente que en el caso hay operaciones políticas, sin las cuales la Corte Suprema nacional no hubiera aceptado el caso. Vale recordar que en la Corte Quintana puede ejercer su influencia porque tiene dos jueces amigos: Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz. Uno fue abogado de la cadena comercial de medicamentos, el otro tuvo como asesora a la actual directora de Asuntos Jurídicos de la empresa.

La demanda de Farmacity es, efectivamente, contra el Gobierno de la provincia de Buenos Aires, por lo que Vidal no puede desentenderse. Lo comenzó Mario Quintana en 2012, cuando era presidente de la compañía. Es más, la primera hoja del expediente que hoy tiene en sus manos la Corte Suprema es un poder firmado por el propio Quintana.

El verdadero “conflicto de interés” es entonces entre la función pública y los intereses personales, y no solo afecta al actual vicejefe de gabinete Quintana, sino también a los jueces Rosatti y Rosenkrantz. La posibilidad de ingresar al mayor distrito del país aumentaría de inmediato, y enormemente, el valor accionario de la cadena.

La postura de la Facultad de Farmacia

A diferencia de la postura ambigua de la gobernadora Vidal, entidades académicas no aceptan que intereses económicos afecten los servicios que pueden brindar las farmacias.

La Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires se manifestó en contra de la modificación de las actuales normativas sanitarias de la provincia de Buenos Aires.

En una resolución, la entidad académica dejó en claro que “rechaza todo intento de modificación de la normativa vigente en la Provincia de Buenos Aires”, en resguardo de las farmacias, del rol profesional del farmacéutico, y de la salud pública.

La Facultad también recuerda y reivindica que los medicamentos son bienes sociales, rechazando “todo intento de priorizar intereses económicos sobre la salud de la población”. 

Los farmacéuticos “abrazan” Tribunales

Los farmacéuticos reaccionaron con un “abrazo” a la Corte Suprema, concentrándose frente al Palacio de Justicia de la Nación. Allí apuntaron directamente a Mario Quintana, denunciando como algo evidente que si el funcionario no estuviera ligado a la cadena, la Corte no hubiera aceptado un caso que ya se decidió en la provincia.

Isabel Reinoso, presidenta del Colegio de Farmacéuticos de Buenos Aires, le exigió a la Corte Suprema que sostenga los fallos sucesivos de la justicia bonaerense, que reafirmaron  la negativa a Farmacity a operar en ese territorio, fundamentándose y poniendo en relevancia  aspectos sanitarios.  “Una decisión contraria afectaría gravemente el modelo sanitario de nuestra provincia y cambiaría la norma que regula la cantidad de farmacias por habitante y la distancia de 300 metros que debe existir entre cada farmacia en toda la provincia”, alertó Reinoso.

Fuente: FarmaPress
TE PUEDE INTERESAR

El fallo de la Corte Suprema contra la instalación de Farmacity en Mendoza

La justicia mendocina había dado por concluido un juicio de los farmacéuticos contra la instalación de la megacadena en esa provincia argentina, pero ahora la Corte Suprema de la Nación dijo que el juicio sigue. Los farmacéuticos mendocinos dicen que la cadena Farmacity, es  un “monopolio despersonalizado”, con “sede en un paraíso fiscal”. En esta nota, el fallo completo.

La Corte Suprema de Justicia de la Nación ordenó reactivar una causa judicial que involucra a la cadena de farmacias Farmacity y al Gobierno de Mendoza (que permitió su instalación), por la supuesta violación, de normas que rigen la radicación y actividad de establecimientos farmacéuticos en la provincia. En su momento, la demanda fue presentada por el Colegio  Farmacéutico local y cámaras empresarias del sector.

La Suprema Corte de Justicia de Mendoza había decretado la “caducidad de instancia” de la causa, o sea el archivo del expediente por falta de “impulso procesal”.

Pero la Corte Suprema de Justicia de la Nación revisó ese fallo en una instancia superior e invalido la sentencia de la Suprema Corte de Mendoza porque “no se tuvieron en cuenta medidas de prueba pedidas por los demandantes que son farmacéuticos mendocinos colegiados que consideran que se ha vulnerado la legislación provincial”.

La acción “procesal administrativa” contra el gobierno mendocino  fue promovida por el Colegio Farmacéutico, la Cámara de Farmacias y el Centro de Empresarios Farmacéuticos de Mendoza.

Las entidades sostuvieron en la demanda que la cadena Farmacity, es  un “monopolio despersonalizado”, con “sede en un paraíso fiscal”, que vulneró normas cuando, a partir de 2008, decidió adquirir las marcas mendocinas Del Águila y Farmacias Mitre.

Los afectados advirtieron, además, que el manejo de los medicamentos  en la provincia, “ponen en riesgo la salud y seguridad pública de la población”.

Para el Colegio Farmacéutico de Mendoza “se violaron normas sobre transferencias de fondos de comercio y requisitos para el establecimiento en la provincia de ese tipo de comercios”.

Según la demanda se trató de un proceso ilegítimo, porque mientras la ley 7.303 de 2004, que regula a las sociedades colectivas o de responsabilidad limitada del sector, fija hasta 2 farmacias por persona física o ideal como tope, Farmacity, al comprar Del Águila y Mitre, explota 21 sucursales.

En Mendoza hay otras farmacias con más de dos sucursales, pero los demandantes aclararon que son preexistentes a la ley.

La resolución de la Corte Suprema de la Nación  que dejó “sin efecto” la sentencia de caducidad de instancia y remitió el expediente al “tribunal de origen” para que “se dicte un nuevo fallo”, fue firmado por su presidente, Ricardo Lorenzetti, y los ministros Elena Highton, Juan Carlos Maqueda y Horacio Rosatti.

Farmacity en un comunicado dijo confiar en la validez de la aprobación de su operatoria comercial en la provincia.

“Farmacity confía en que finalmente prevalecerá la validez del acto administrativo del Gobernador de la provincia que, en el año 2011, aprobó la operatoria comercial”, indicó en un comunicado.

Ver la sentencia completa aquí

Fuente: Pharmabaires

El Colegio de Farmacéuticos le responde a la Academia de Medicina

El Colegio de Farmacéuticos de Capital Federal (COFyBCF) le respondió a la Academia Nacional de Medicina sobre la prescripción por nombre genérico del medicamento, en un anticipo del debate que se replicará en la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, si convoca a audiencias públicas para debatir los cambios en la Ley 25.649.

cofybcf-1

Con el elocuente título “El médico prescribe, el farmacéutico dispensa”, el Colegio de Farmacéuticos capitalino replicó la posición de la Academia Nacional de Medicina que a través de un comunicado (ver aquí)  afirmó que el proyecto de modificación de la Ley de Prescripción por Genéricos constituía un “Obstáculo a la actividad profesional”.

La autora del proyecto, la diputada Carolina Gaillard, presidenta de la Comisión de Salud, también emitió un comunicado en el que comparó la utilización de los genéricos y la diferencia de precios en Estados Unidos y Reino Unido, afirmando que en esos países “se consumen 60 por ciento de  genéricos y sus precios son 40 por ciento más baratos”.

El comunicado del Colegio de Farmacéuticos de Capital Federal es el siguiente:

EL MÉDICO PRESCRIBE, EL FARMACÉUTICO DISPENSA

Se ha presentado un Proyecto de Ley, actualmente en debate, en la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados que propone modificaciones a la Ley 25.649, referida a la prescripción de medicamentos por su nombre genérico. El objetivo de la modificación propuesta es evitar que en las recetas se recomienden marcas comerciales de medicamentos.

En el contexto de esta discusión, hemos advertido que algunas entidades médicas pretenden imponer su propio criterio e intervenir en actividades que son propias del ejercicio profesional farmacéutico, como es el caso de la dispensación, aún manifestándose en contra de expresas normativas legales.

Debemos recordar que la dispensa de medicamentos, cualquiera sea su condición de expendio, sólo puede ser efectuada en todo el territorio de la Nación en farmacias habilitadas, bajo supervisión exclusiva del profesional farmacéutico.

La dispensa es el acto profesional farmacéutico en el cual se proporciona un medicamento, ante la receta elaborada por un profesional autorizado. En este acto, el farmacéutico informa y orienta al paciente acerca del uso adecuado del medicamento.

También, según la normativa en vigencia, el profesional farmacéutico, para una debida dispensa de los medicamentos, debe asesorar y facilitar al paciente la información que se le requiera sobre todas las especialidades medicinales que contengan el mismo principio activo o combinación de ellos y sus distintos precios.

Se debe procurar que los pacientes no sean víctimas de abusos comerciales y puedan elegir libremente los medicamentos consultando a su farmacéutico las distintas opciones del fármaco prescripto en la receta, evitando que sea inducido a adquirir una marca en particular, cuando no haya fundamentos que lo avalen.

Nuestro Colegio defenderá la independencia de criterio de los farmacéuticos y su actuación en base a fundamentos científicos y profesionales, como también deberían procurar hacerlo otras entidades en relación a la práctica profesional de la medicina.

Sección de Farmacéuticos

Colegio Oficial de Farmacéuticos y Bioquímicos de la Capital Federal

Fuente: PharmaBaires


Farmacéuticos piden “que los médicos prescriban, y los farmacéuticos dispensen”

En un duro comunicado, el COFyBCF definió su postura acerca de la prescripción por nombre genérico y salió al cruce del comunicado de una entidad médica.

farmaceutico-dispensa

El Colegio Oficial de Farmacéuticos y Bioquímicos de la Capital Federal (COFyBCF) destacó la importancia de la tarea del farmacéutico en la dispensación de medicamentos, y apoyó la prescripción de medicamentos por nombre genérico “para que los pacientes no sean víctimas de abusos comerciales y puedan elegir libremente los medicamentos consultando al farmacéutico las distintas opciones del fármaco prescripto en la receta, evitando que sean inducidos a adquirir una marca en particular, cuando no haya fundamentos que lo avalen.”

Días atrás, un comunicado entregado a la prensa por la Academia Nacional de Medicina consideraba que la prescripción por nombre genérico “obstaculizaba” la labor del médico. En el confuso comunicado, esta entidad que representa el pensamiento médico conservador desmerecía la actuación de los farmacéuticos, pretendiendo -contra normativas legales vigentes- que el médico intervenga tanto en la prescripción como en la dispensa de medicamentos. (Ver nota aquí)

Ahora, los farmacéuticos piden a las entidades médicas que en sus posturas se atengan a criterios “científicos y profesionales”.

El comunicado del COFyBCF:

El médico prescribe, el farmacéutico dispensa

La postura del COFyBCF acerca de la prescripción de medicamentos por nombre genérico

Se ha presentado un Proyecto de Ley, actualmente en debate en la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, que propone modificaciones a la ley 25.649, referida a la prescripción de medicamentos por su nombre genérico. El objetivo de la modificación propuesta es evitar que en las recetas se recomienden marcas comerciales de medicamentos.

En el contexto de esta discusión, hemos advertido que algunas entidades médicas pretenden imponer su propio criterio, e intervenir en actividades que son propias del ejercicio profesional farmacéutico, como es el caso de la dispensación, aún manifestándose en contra de expresas normativas legales.

Debemos recordar que la dispensa de medicamentos, cualquiera sea su condición de expendio, sólo puede ser efectuada en todo el territorio de la Nación en farmacias habilitadas, bajo supervisión exclusiva del profesional farmacéutico.

La dispensa es el acto profesional farmacéutico en el cual se proporciona un medicamento, ante la receta elaborada por un profesional autorizado. En este acto, el farmacéutico informa y orienta al paciente acerca del uso adecuado del medicamento.

También según la normativa en vigencia, el profesional farmacéutico, para una debida dispensa de los medicamentos, debe asesorar y facilitar al paciente la información que se le requiera sobre todas las especialidades medicinales que contengan el mismo principio activo o combinación de ellos y sus distintos precios.

Se debe procurar que los pacientes no sean víctimas de abusos comerciales, y puedan elegir libremente los medicamentos consultando a su farmacéutico las distintas opciones del fármaco prescripto en la receta, evitando que sean inducidos a adquirir una marca en particular, cuando no haya fundamentos que lo avalen.

Nuestro Colegio defenderá la independencia de criterio de los farmacéuticos y su actuación en base a fundamentos científicos y profesionales, como también deberían procurar hacerlo otras entidades en relación a la práctica profesional de la medicina.

SECCIÓN DE FARMACÉUTICOS – Colegio Oficial de Farmacéuticos y Bioquímicos de la Capital Federal

Fuente: COFyBCF


Suscripción

  1. requerido
  2. requerido
  3. (ingrese email valido)
 

En Facebook

Facebook By Weblizar Powered By Weblizar

En Twitter

Buscador de Noticias