QUÉ ES EL MOLNUPIRAVIR, EL NUEVO ANTIGRIPAL CONTRA COVID DE MERCK

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Los expertos analizan las bondades del último fármaco favorito a convertirse en el remedio contra el coronavirus.

Tras la vacuna, la aprobación de un antiviral eficaz y seguro será la próxima gran noticia sobre la lucha contra la pandemia. El optimismo con el que se ha recibido la noticia lanzada por la farmacéutica estadounidense Merck, que aseguraba que su píldora antiviral contra la covid-19 (molnupiravir) reduce en aproximadamente un 50% el riesgo de hospitalización y muerte, podría diluirse en las próximas semanas si la agencia reguladora de EE UU (la FDA, por sus siglas en inglés), finalmente no autorizara su uso. 

Podría también suceder que ocurriera como ya pasó con el remdesivir, que con euforia llegó a recomendar y tomar incluso el propio expresidente de EE UU Donald Trump pero que finalmente se mostró ineficaz para tratar la infección causada por el SARS-CoV-2 y por esta razón la OMS desaconsejó su uso en pacientes con covid-19.

«Este fármaco viene a llenar el vacío de esperanza que dejó el remdesivir cuando se mostró ineficaz. Si se aprueba por las agencias del medicamento puede ser útil en el control de la enfermedad, aunque en este caso, las estrategias preventivas (vacunas) ya les han ganado la carrera a las terapéuticas». Quien habla es Víctor Jiménez Cid, catedrático de Microbiología de la Universidad Complutense de Madrid.

¿Cómo se ha probado?

Por el momento, los únicos datos disponibles son los que ha ofrecido la propia compañía y que ha dado a conocer a través de una nota de prensa en la que explica que el 7,3% de los pacientes que recibieron molnupiravir (28 de 385) fueron hospitalizados o murieron, mientras que este porcentaje ascendió al 14,1% de los pacientes tratados con placebo (53 de 377). Hasta el día 29 desde el inicio del estudio, no se reportaron fallecimientos entre los pacientes que recibieron molnupiravir, en cambio hubo ocho decesos entre los pacientes del grupo placebo. De ahí que MSD, como se conoce a Merck fuera de EE UU y Canadá, concluya que su antiviral desarrollado junto a Ridgeback Biotherapeutics reduzca en «aproximadamente un 50%» el riesgo de hospitalización y muerte por covid-19.

La muestra estuvo formada por unos 775 voluntarios de de América Latina, Europa, África y Estados Unidos que habían dado positivo en covid-19 dentro de los cinco días anteriores al inicio del estudio, que presentaban síntomas leves o moderados, y que sufrían al menos una patología considerada factor de riesgo para desarrollar una covid-19 grave (obesidad, ser mayor de 60 años, diabetes o enfermedades cardíacas).

Diferencia con otros tratamientos

«Lo primero es conocer los datos cuando se publiquen en un artículo revisado por pares. Si los datos son ciertos, esa eficacia no la hemos visto nunca con otro tratamiento: el remdesivir no reduce la mortalidad en un 50% y los corticoides y los inhibidores de la interleucina 6 sí reducen el riesgo de muerte pero no en tal grado de magnitud. Igualmente ocurre con los cócteles de anticuerpos, tampoco llegan a esa eficacia», destaca el portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (Seimc), el doctor Juan Antonio Pineda.

Su colega el doctor José Manuel Ramos, coordinador de enfermedades infecciosas de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), asegura que «estos resultados parece que podrían tener un efecto clínico antiviral administrado a los pacientes los primeros días, que es la fase vírica, y evitaría el ingreso y la muerte en pacientes que lo tomaran durante los primeros días», si bien apunta que otro ensayo clínico de este fármaco en pacientes hospitalizados con covid-19 ha terminado con resultados insatisfactorios: «Los ‘endpoint’ [‘criterios de valoración’ en la literatura científica de los ensayos clínicos] definidos eran similares en el grupo molnupiravir y el grupo placebo».

Ventajas

Entre los beneficios que destacan los expertos consultados sobresale que la administración de este fármaco es vía oral, lo cual representa una «enorme ventaja» puesto que se puede usar fuera del hospital y no requiere ingresar a pacientes que por valoración clínica no precisarían la estancia en el hospital. El remdesivir o los anticuerpos monoclonales, en cambio, se administran vía intravenosa, «algo poco práctico para un fármaco que está indicado en las fases de la enfermedad que no requieren hospitalización, precisamente para evitar que progrese a forma grave», indica Jiménez Cid.

El también médico en el Hospital Virgen de Valme de Sevilla apuntan que se trata de una noticia «esperanzadora pero que hay que confirmar» cuando los datos sean revisados por pares y se publiquen en una revista científica. En este aspecto coincide con el epidemiólogo Salvador Macip, que asevera que es una «buena noticia» que habrá que confirmar con la aprobación final por parte de las reguladoras de medicamentos. «En estos momentos no tenemos ningún fármaco que se acerque a los datos que asegura la farmacéutica», subraya.

Desventajas

Por otro lado, entre sus limitaciones, Macip señala que la muestra del estudio es «relativamente pequeña». Pineda añade que «no conocemos bien el perfil de seguridad y toxicidad del fármaco». 

En este sentido, Guillermo López Lluch, catedrático del área de Biología Celular en la Universidad Pablo de Olavide, además de considerar que el estudio es «prematuro» y «limitado» por evaluar la progresión de los pacientes «solo durante 29 días» y porque se centró en casos leves a moderados -«¿qué pasa con los graves?», se pregunta, se muestra crítico con los antivirales. Advierte de que «a no ser que sean muy específicos contra un virus particular, suelen ser ‘cañozanos’ inespecíficos, tienen que atacar a la maquinaria celular» y como efectos secundarios, puede provocar la producción de proteínas anormales. 

López Lluch expone que este compuesto (MK-4482, EIDD-2801) es un nucleósido sintético, «un compuesto que podría tener efectos secundarios y no puede tomarse alegremente porque afecta a la síntesis de arn de todas las células en las que entre». El biólogo celular afirma que «hay muchas dudas sobre este compuesto».

Según la farmacéutica, los efectos secundarios vistos durante los ensayos fueron «similares» en el grupo que tomó molnupiravir y el grupo control. «Menos voluntarios tuvieron que interrumpir la terapia en estudio debido a un evento adverso en el grupo de molnupiravir (1,3%) en comparación con el grupo de placebo (3,4%)», recoge la nota de prensa.

¿Cómo actúa contra el virus?

El molnupiravir tiene un mecanismo de acción «por interferencia con la replicación del virus, su diana es la enzima que replica el ARN viral», explica Jiménez. Provoca la llamada ‘catástrofe de errores‘. Esto es, la enzima que copia el material genético viral se ve obligada a cometer tantos errores que el virus no puede reproducirse. Eso, a su vez, reduce la carga viral del paciente, acorta el tiempo de infección y previene el tipo de respuesta inmunitaria peligrosa que puede causar una enfermedad grave o la muerte. 

En el ensayo clínico, según Merck, este fármaco fue probado tomándose dos veces al día durante los primeros cinco días de síntomas y demostró ser eficaz contra las variantes Delta, Gamma y Mu.

En definitiva y hasta que así lo sentencien las reguladoras de medicamento, este fármaco «podría ayudar claramente a luchar contra la pandemia», declara el internista Ramos. Sería «un elemento más» para tratar este virus en su fase temprana leve o moderada una vez existen ya las vacunas y los corticoides para tratarlo en su fase grave inflamatoria. «Faltaba usar un fármaco para luchar contra el virus en sí, este podría ser«, concluye. 

Fuente: 20minutos.es

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