El nuevo convenio PAMI: podría ser insostenible para la mayoría de las farmacias

El nuevo convenio PAMI: podría ser insostenible para la mayoría de las farmacias

Ya se ha conocido la propuesta del nuevo convenio para provisión de medicamentos, que PAMI ha hecho llegar a las entidades que representan a las farmacias. Las condiciones de financiación son aún más exigentes que las que están ahora vigentes, y podrían dejar a las farmacias pequeñas y medianas fuera de la atención a la obra social de los jubilados. En esta nota se adjunta el texto completo del nuevo convenio.

PAMI ya hizo llegar el nuevo convenio, que estaría vigente desde el 1 de noviembre, a las cinco entidades que representan a las farmacias del país, que serían las firmantes del convenio: COFA (Colegios del país), FACAF (Cámaras), AFMSRA (Mutuales y sindicales), ASOFAR (Cámara de grandes farmacias) y FEFARA (Colegio de Santa Fé y otros).

Si bien se proclama por parte del PAMI una operatoria más directa con las entidades que representan a las farmacias, el nuevo convenio no admite en la práctica posibilidad de discusión ni de contrapropuestas para estas entidades que representan a las farmacias prestadoras: las condiciones han sido impuestas por el PAMI y la lógica es “tómalo o déjalo”.

Una parte decisiva del convenio es la modalidad de pagos, que sería la siguiente:

  • El 70% del pago se hará dentro de los 20 días corridos contados desde la presentación mensual que realicen las farmacias, a través de sus entidades.
  • Otro 16% se pagará a los 40 días corridos desde la presentación.
  • El 14% restante se hará a los 70 días corridos desde la presentación.

Este mecanismo de pago se aplicará a medicamentos ambulatorios, clozapina y diabetes.

Es fácil ver que la farmacia recibirá la parte que le corresponde, de la escasa rentabilidad que le permite el convenio, hasta tres meses después de la dispensa (70 días más el plazo hasta la presentación), y que el primer pago que recibirá (a los 20 días más el plazo hasta la presentación) tampoco le permitirá solventar el costo de los medicamentos que entregue (ya que en el 70% del pago estará deducida la “bonificación” que aporta la farmacia al PAMI), ni tampoco este primer pago parcial llegará a tiempo para afrontar los pagos que deben realizar las farmacias a las droguerías.

De lo anterior se desprende que la farmacia deberá seguir financiando el sistema, entregando medicamentos que ya ha pagado y esperando tres meses para cobrar la parte que le corresponde por sus servicios. Esto aún suponiendo que se respeten los plazos de pago previstos en el convenio, aunque es sabido que el PAMI atrasa o demora los pagos más allá de lo previsto en lo que se firma. Esto provocaría con el tiempo una concentración de la atención en cada vez menos farmacias, que serán las que tengan la capacidad financiera para hacer frente a las condiciones que se imponen. Esto también podría ser una intención oculta en el convenio.

Tampoco está garantizado en el convenio que la “bonificación” (que aportan las farmacias al PAMI) esté en relación con su facturación o su ubicación geográfica: PAMI no alienta un aporte diferencial que beneficie a las farmacias pequeñas y medianas, salvo que operen en zonas geográficas muy desventajosas.

El PAMI ha llegado a esta situación por su necesidad de reducir costos (ver nota aquí) y el resultado que se espera es que haya un “PAMI  cada vez más chico”, según reconocen los funcionarios por lo bajo, debido a la reducción del presupuesto que se le ha impuesto, con pagos por medicamentos y prestaciones que deberán ser cada más acotados.

El punto central del conflicto, que dejó de lado a los laboratorios nacionales del convenio cuando no aceptaron las condiciones del instituto, es que el PAMI desde el año 2016 ha aumentado su presupuesto apenas un 68%, con lo que tiene que enfrentar costos en prestaciones médicas, medicamentos y gastos de logística que han aumentado en los últimos años en un 250% promedio.

No obstante las condiciones dudosas del convenio algunos dirigentes del sector que representa a las farmacias ya se han apurado ha firmarlo (ver nota aquí), sin consultar con las otras entidades. Una estrategia que usó el PAMI es negociar con las cinco entidades por separado, lo que también puede traer problemas para las farmacias, si la dirigencia que la representa actúa en forma dividida y en función de sus propios intereses. Sin coordinar acciones con las otras entidades, una de ellas ya firmó con PAMI: Fefara, la entidad que lidera el Colegio de Santa Fe y que preside desde hace años en forma ininterrumpida Manuel Agotegaray. Las otras entidades han adelantado que consultarán previamente a sus asociados los pasos a seguir.

A continuación publicamos el texto completo del nuevo convenio:

VER EL NUEVO CONVENIO PAMI AQUÍ 


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